sábado, 31 de octubre de 2009

Cine de terror en Cáceres

Dejando aparte la polémica y sin entrar a discutir si se trata de un ejemplo más de la aculturación yankee, cada año que pasa nos consta que la fiesta pagana de Halloween encuentra más arraigo en nuestra sociedad. Aunque no comparto el ideal consumista que acompaña a ésta y otras tantas (la Navidad, por ejemplo), no me parece mal celebrar cuantas más mejor. Ojalá todas las semanas tuviéramos una fiesta con la que distraernos y olvidar las penalidades que nos afligen… Sería de necios negarse a disfrutar de un día festivo por la banal circunstancia de no compartir los principios o el origen de la celebración.

Esta noche conmemoramos uno de nuestros instintos más primarios: el miedo a la muerte. Por eso toda la celebración gira en torno a la sutil aduana que separa el mundo de los vivos del de los muertos (ya sea en la versión pagana o cristiana): siempre unos y otros van y vienen, unos disfrazados y otros de verdad.

Desde que Dante escribiera La Divina Comedia, las difíciles relaciones entre vivos y muertos ha sido objeto primero de la literatura y del cine después, dando origen al muy apreciado género de terror. Por esto, hoy quisiera compartir esta versión local de las películas de serie B… Luego dicen que en mi tierra no hay talento, cuando lo que sucede es que nos sobra para exportarlo. Os recomiendo unas palomitas para disfrutar del mejor cine y espero que… no paséis mucho miedo.