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martes, 16 de febrero de 2010

La película de la semana: «Zatōichi»

La semana pasada, durante la reunión del Club de Lectura en la Biblioteca Pública, tuvimos la ocasión de ver y comentar la película de Takeshi Kitano, Zatōichi (座頭市), ganadora, entre otros muchos premios, del León de Plata del Festival Internacional de Cine de Venecia en su edición de 2003.

La película está ambientada en el Japón del siglo XIX y narra las aventuras de Zatōichi, --genialmente interpretado por el mismo Kitano--, un vagabundo ciego que vive de lo que gana dando masajes y jugando a los dados. Sin embargo, bajo su humilde y débil apariencia esconde un secreto: es un letal guerrero y disciplinado maestro en el arte de la espada. En su deambular de aquí para allá, llega a un pueblo aislado en las montañas, que sufre la opresión de los secuaces de Ogi, un cacique que domina los burdeles y las casas de juego del lugar. Tiene como lugarteniente a Ginzo, que dirige una banda de matones que exige a los habitantes del pueblo que les paguen a cambio de protección, sino quieren atenerse a sus represalias. Los atropellos de Ginzo aumentan desde el momento en que contrata los servicios de un hábil espadachín, un rōnin o samurái mercenario llamado Hattori. Zatoichi traba amistad con una pobre mujer de nombre Oume, su sobrino Shinkichi, muy aficionado a los dados, y dos geishas, Okinu y Osei, que en realidad no son tales, sino que han llegado a la misma aldea con la intención de vengar el asesinato de sus padres.

La película es una nueva adaptación de las aventuras de Zatōichi, un personaje muy popular en Japón, que protagonizó veintiséis películas (desde 1962 hasta 1989) y varias series de televisión, que tuvieron un gran éxito. En todas estas ocasiones estuvieron protagonizadas por Shintarō Katsu, que falleció en 1997. La versión que vimos era una especie de homenaje que le brinda Takeshi Kitano. Tanto las más antiguas como ésta más reciente se basan asimismo en una novela de Kan Shimozawa, que después colaboraría en los guiones de varias de las películas de Zatōichi, incluida ésta.

Además del citado León de Plata, Zatōichi también recibió los premios a la mejor película, el del público y a la mejor banda sonora en el Festival Internacional de Cine de Cataluña y el premio del público en el Festival Internacional de Cine de Toronto, ambos en sus ediciones del 2003.

Takeshi Kitano (北野 武) es un personaje polifacético: actor, cineasta, comediante, escritor, poeta, pintor, diseñador de videojuegos…, al que seguramente muchos de nosotros conocemos por ser uno de los presentadores de ese programa de nuestra infancia --recuperado recientemente por Cuatro--, que en buena parte marcó la concepción que tenemos sobre Japón y los japoneses: me estoy refiriendo a Humor amarillo.

La película cuenta con un argumento muy entretenido y una mejor ambientación, que nos transporta de lleno a la época de los samuráis, por otra parte, la predilecta por el cine japonés. Si bien puede parecer que las escenas de violencia son excesivas, éstas vienen mitigadas por algunos simpáticos golpes de humor… De todas maneras, se trata de una película entretenida y que además refleja muy bien un período histórico interesante, que a muchos todavía nos resulta desconocido por su lejanía geográfica.

miércoles, 6 de enero de 2010

«El caballito jorobado»

Como suele ser natural, la mañana de Reyes nos devuelve a la memoria recuerdos de nuestra infancia. No sé que edad tendría por entonces, pero me acuerdo perfectamente de una película de dibujos animados que echaban por televisión. Además debimos tenerla un tiempo grabada en vídeo, porque creo haberla visto después en más de una ocasión.

Gracias a Youtube, esta mañana he vuelto a encontrar esa película. Se trata de El caballito jorobado (Konyok-gorbunok), rodada en 1976 por el director ruso Ivan Ivanov-Vano, quien en 1947 ya había dirigido una primera versión en blanco y negro (según dicen, mejor que ésta que ahora vamos a ver). El caballito jorobado es un cuento popular ruso, que fue publicado en forma de poema en 1834 por Piotr Yershóv y adapatado después innumerables veces al ballet. Aunque la grabación no es muy buena, espero que os guste esta película y que os traiga tantos recuerdos como a mí de aquella lejana mañana de Reyes.


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domingo, 15 de junio de 2008

La película de la semana: "Persépolis"


Vuelvo a retomar esta sección, después de varias semanas de travesía por el desierto, en las que apenas he hablado de cine. Esta vez la película elegida es Persépolis (2007), adaptación del cómic del mismo nombre y dirigida por su dibujante, la iraní Marjane Satrapi, que de manera autobiográfica narra las vicisitudes que ha atravesado su país en los últimos treinta años, desde la revolución islámica hasta la actualidad, momento en que Irán es el único país del mundo que cuenta con un régimen teocrático, en donde los derechos más fundamentales son conculcados diariamente y su pueblo permanece privado de toda clase de libertades. Nunca pensé que una película de dibujos animados pudiese resultar tan trágica y a la vez tan conmovedora.

Algunos podrían alegar que la directora, como protagonista del argumento, nos proporciona una visión subjetiva, y puede que hasta interesada, de la situación política en su país. Yo no creo que sea así. Pero a estas alturas, no creo que nadie tenga la mala sangre de encontrar algo bueno en el régimen de los ayatolás, que desprecia la dignidad de las mujeres, condena a la horca a los homosexuales, impone preceptos religiosos en la legislación civil, que tiene entre manos un ambicioso programa nuclear y una desbocada carrera armamentística, etc. Puede que otros países, incluso algunos que reconocemos como democráticos, no sean mejores en algunos aspectos; pero éste no es un argumento que nos sirva para defender el régimen iraní, por mucho que se empeñen algún que otro político ignorante, en compañía incluso de profesores de universidad, que a mi entender, sólo pueden pensar así porque están a sueldo del gobierno de Teherán.



www.persepolislapelicula.es

sábado, 24 de mayo de 2008

La película de la semana: "El Padrino"

Esta semana he aprovechado para ver una vez más una de las mejores trilogías de la historia del cine. Me refiero a El Padrino, de Francis Ford Coppola, basada en la novela homónima de Mario Puzo, que algún día me animaré a leer, aún a pesar, como digo, de haber visto nosecuantas veces las películas.

No voy a discutir sobre cuál de las tres es la mejor, para gustos están los colores. Me quedo con el papel de Marlon Brando en la primera, y reconozco que en cada nueva entrega la acción y la intriga se van incrementando. La banda sonora es también de mis favoritas, y los diálogos, en todas ellas, no tienen desperdicio.

Viendo de nuevo a la saga de los Corleone, me da la sensación de que, en el fondo, todos ellos eran unos héroes, comparados con esa otra mafia, la legal, la que nos gobierna y a la que votamos, con una salvedad, que ni siquiera son capaces de ofrecernos la justicia que les demandamos. Siento el comentario, por si puede ofender a alguien, pero «siempre me he negado a ser un muñeco movido por los hilos de los poderosos».

sábado, 17 de mayo de 2008

La película de la semana: "Nosferatu"

Servidor ha de reconocer que tiene aficiones un tanto extrañas. Una de ellas es ver películas de cine mudo. Aunque no lo parezca, tiene sus ventajas; como no hay que estar pendiente de los diálogos, puedes fijar la atención en otros detalles y se aprende mucho más de cinematografía, se aprecian mejor las escenas, los encuadres, las luces… Siento una especial predilección por el cine del expresionismo alemán, pero no os voy a dar la chapa hablando ahora de esta corriente, que se desarrolla fundamentalmente en la década de los veinte del pasado siglo, ni voy a comentar una por una cada una de las películas, ni referirme a sus directores. Sólo digo que, entre todos, declaro mi más profunda admiración por la filmografía de Fritz Lang, quien antes de emigrar a EE.UU., huyendo de la persecución de los nazis, había llevado a la cumbre al movimiento expresionista en el cine. En otra ocasión quizá elija una de sus películas para comentarla con más profundidad y detenimiento.

Para hoy tenía pensado traer otro clásico de esta etapa: el Nosferatu, de Friedrich Wilhelm Murnau. Se trata de la primera adaptación cinematográfica de Drácula, lo que sucede es que Murnau no consiguió comprar los derechos de la novela y, por eso, decidió cambiarle el título a la película por el de Nosferatu, que en rumano viene a significar algo así como vampiro o no muerto. Aún con todo, la viuda de Bram Stoker le empaquetó una demanda y finalmente le ganó el juicio a Murnau por haberse apropiado indebidamente de los derechos de autor.


La interpretación de Max Schreck, el actor que encarna al Conde Drácula --aunque aquí se le llama Conde Orlok, por lo que antes he dicho--, es a todas luces magnífica. Según se rumoreaba, Schreck era realmente un vampiro, e incluso se llegó a decir que el director F.W. Murnau le había pagado para que en la escena final de la película le mordiera de verdad en el cuello a la protagonista. Schreck en alemán significa «susto», por eso muchos críticos piensan que esta leyenda no es más que una de las primeras estrategias de marketing en el mundo del cine, y quien en realidad estaba detrás de la caracterizacion del Conde Orlok no era sino el actor Alfred Abel, que ya sin seudónimo alcanzó cierto éxito actuando en otras películas de Fritz Lang, como El doctor Mabuse (1922) y Metrópolis (1927). Por otra parte, la leyenda sirvió de inspiración para la película La sombra del vampiro, de E. Elias Merhige (2000), en donde se narra esta versión fantástica del rodaje de Nosferatu.

Dejando a un lado la leyenda y las anécdotas del rodaje, Nosferatu es una de las películas más representativas del expresionismo alemán, y en ella se pueden encontrar muchas de las características que lo definieron: el contraste de luces y sombras, la acentuación de los planos, una escenografía casi teatral, la alternancia brusca de ritmos narrativos, la interpretación sobreactuada…

He encontrado una versión integra de la película, así que si esta tarde de sábado no sabéis muy bien qué hacer, os propongo que le echéis un vistazo y después me contáis.

viernes, 9 de mayo de 2008

La película de la semana: "La fiesta"

Por lo general no me gusta el cine español, salvo honrosas excepciones. Sin embargo, siento una especial debilidad por las películas de bajo presupuesto. En este caso se trata de la película española que menos dinero puede haber costado --sólo 6.000 €-- y en cambio consiguió una aceptación bastante digna, no tanto entre la crítica como por parte del público. La fórmula para cosechar tal milagro era sencilla: contar una historia cotidiana, sin demasiados miramientos ni preocuparse en tejer un elaborado guión ni una artificiosa interpretación. Y, como en la vida misma, el humor ya estaba asegurado.

Seguramente quien la vea no sea capaz de distinguirla de un episodio de cualquier serie de sobremesa para adolescentes, o quizá piense que se trate de un experimento posmoderno más de cine alternativo; sin embargo, he tratado de entenderla del mismo modo que los realistas del siglo XIX escribían sus novelas o pintaban sus cuadros, para conseguir una reproducción fiel y exacta de la realidad. En este caso el retrato es de la sociedad juvenil de principios del siglo XXI. No intenta reflejar a una minoría, sino los distintos perfiles que, por ejemplo, se reúnen en una fiesta de un piso de estudiantes; y, ni mucho menos, trata de establecer críticas ni juicios de valor. Ésta es la diferencia, a lo mejor, con otras películas de hace ya bastantes años, como Historias del Kronen, que no obstante aprovecho también para recomendarla.

viernes, 25 de abril de 2008

La película de la semana: "Seda"

Últimamente tengo una buena racha. De tres sábados que he ido al cine, las tres películas que vi me han gustado. La primera fue Los falsificadores, luego vino 21 (Black Jack) y la semana pasada fui a ver Seda. En este caso me llevé la consecuente decepción porque ya había leído el libro. La novela de Alessandro Baricco era difícil de superar en la adaptación cinematográfica. De todas maneras, vale la pena: una excelente dirección, un buen reparto y unos paisajes de ensueño. Para los que ni hayáis leído el libro ni visto aún la película, para que podáis elegir entre una u otra, a continuación os propongo un fragmento de la primera y el trailer de la segunda.

Cruzó la frontera cerca de Metz, atravesó Württemberg y Baviera, entró en Austria, llegó en tren a Viena y Budapest, para proseguir después hasta Kiev. Recorrió a caballo dos mil kilómetros de estepa rusa, superó los Urales, entró en Liberia, viajó durante cuarenta días hasta llegar al lago Baikal, al que la gente del lugar llamaba mar. Descendió por el curso del río Amur, bordeando la frontera china hasta el océano, y cuando llegó al océano se detuvo en el puerto de Sabirk durante once días, hasta que un barco de contrabandistas holandeses lo llevó a Cabo Teraya, en la costa oeste de Japón. A pie, viajando por caminos, atravesó las provincias de Ishikawa, Toyama, Niigata, entró en la de Fukushima y llegó a la ciudad de Shirakawa, la rodeó por el lado este, esperó durante dos días a un hombre vestido de negro que le vendó los ojos y lo llevó hasta una aldea en las colinas, donde permaneció una noche, y a la mañana siguiente negoció la compra de los huevos con un hombre que no hablaba y que llevaba la cara cubierta con un velo de seda. Negra.

viernes, 18 de abril de 2008

La película de la semana: "Una noche en la ópera"

Me da a mí que esta noche, entre la lluvia azotando los cristales y los rumores en lontananza del Extremúsica, me va a resultar más difícil conciliar el sueño. En estos casos, tampoco vale la pena maldecir. La lluvia siempre es bien recibida y todos tenemos derecho a pasárnoslo bien, sobre todo cuando las oportunidades tanto de una como de otra son cada vez más contadas.

Contra el sueño ligero y el aburrimiento no hay mejor remedio que el humor, por eso esta noche recomiendo una película de los hermanos Marx. En Una noche en la ópera se concentra la sucesión de escenas más desternillantes de la historia del cine. Quizá la más conocida sea la del camarote, que ha dado origen a un símil recurrente para describir un lugar abarrotado y bullicioso; pero he preferido elegir la siguiente, uno de los diálogos más absurdos (más de besugos, diríamos) que jamás se haya imaginado. Aunque, en el fondo, si nos fijamos, a lo largo de un día cualquiera seguro que escucharemos más de este tipo.

Feliz fin de semana.

viernes, 11 de abril de 2008

La película de la semana. Hoy: homenaje a Charlton Heston

El pasado sábado falleció a los 84 años de edad uno de los mejores actores que nos ha dado el séptimo arte. Aunque en lo personal era un tipo que no me agradaba lo más mínimo, sobre todo por su defensa a ultranza del derecho a utilizar armas, desde su cargo de presidente de la Asociación Nacional del Rifle, tenemos reconocer que en el plano interpretativo era un genio, un estrella de cine que a lo largo de su dilatada carrera se atrevió a representar a algunos de los personajes más imponentes de la Historia (Moisés, Miguel Ángel, el Cid…).







Ben-Hur (William Wyler, 1959)



El Cid (Anthony Mann, 1961)



55 días en Pekín (Nicholas Ray, 1963)



El planeta de los simios (Frankin J. Schaffner, 1968)

viernes, 4 de abril de 2008

La película de la semana: "El lado oscuro del corazón"

Esta película me la recomendó mi hermana hace unos meses y, aunque el argumento pueda ser un poco… desconcertante, merece mucho la pena, sobre todo por los diálogos intercalados con poemas de los grandes genios de la literatura rioplatense contemporánea, como Benedetti, Juan Gelman y Oliverio Girondo. Toda una lección para comprender, o al menos tratar de comprender, la enrevesada idiosincrasia de nuestros queridos y entrañables amigos argentinos.

viernes, 28 de marzo de 2008

La película de la semana: "El paciente inglés"

Hace dos semanas falleció el director de cine británico Anthony Minghella, a quien todos recordaremos por títulos tan recientes como Cold Mountain o El talento de Mr. Ripley, pero sobre todo por El paciente inglés, película que ganó nada menos que nueve oscars en 1997, entre ellos el de la mejor dirección.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Muere/director/cine/Anthony/Minghella/elpepucul/20080318elpepucul_5/Tes


Basada en la novela homónima de Michael Ondaatje, es uno de los pocos casos en que no sabría decir si me impresionó más el libro o la película, y eso que no me gusta ni acostumbro a ir al cine si antes ya he leído, como en este caso, la novela en que se basa la película, o viceversa, sobre todo por no sentirme defraudado.

Esta vez no voy a decir nada sobre el argumento, porque para el que no la haya visto, sería peligroso desvelarle aun el más mínimo detalle. Tan sólo me gustaría destacar la espléndida interpretación de Ralph Fiennes, metido en la piel del protagonista, el conde Laszlo de Almásy.



En mi reciente viaje a Túnez tuve la suerte de visitar algunos de los escenarios donde se había rodado, como la ciudad de Tozeur o los oasis de Chebika. Uno de los puntos fuertes de la película son precisamente sus paisajes. Por ello, no es para menos que uno de los nueve oscars que se llevó fuera el de la mejor fotografía. Aquí dejo algunas imágenes que tomé cuando estuve por allí.


Tozeur (6 de noviembre de 2007)


Chebika (6 de noviembre de 2007)


Tamerza (6 de noviembre de 2007)

viernes, 21 de marzo de 2008

La película de la semana: "La vida de Brian"

Otro clásico de la Semana Santa. La comedia más desternillante de los Monty Python, una versión poco piadosa y bastante irreverente de las cintas de cine histórico. A Brian, un desgraciado que ha tenido la mala suerte de nacer en Judea en el siglo primero, todo el mundo le confunde con el Mesías. Todos creen ver en él al salvador que les liberará del yugo de los romanos, pero una vez más los proyectos revolucionarios fracasan y el líder por aclamación popular termina con sus huesos donde antes lo hicieran otros: en el madero.

Mi escena favorita es en la que a Brian le encargan hacer una pintada antiimperialista en la fachada del palacio de Poncio Pilatos. Sin embargo, he preferido elegir la del final de la película --perdonadme los que no la hayáis visto--, porque seguramente sea la más famosa, cuando el dramatismo de la ejecución del protagonista adquiere tintes de musical.

viernes, 14 de marzo de 2008

La película de la semana: "Quo vadis?"

Para esta Semana Santa no podemos prescindir de la película más importante del género «de romanos». Junto a Ben-Hur es una de mis favoritas, y si tengo ocasión, como seguramente la repitan durante estas vacaciones, volveré a verla por enésima vez. Rodada en 1951, su director, Mervyn LeRoy, había alcanzado la fama muchos años antes, por haber dirigido junto a Victor Fleming otra obra maestra del cine: El mago de Oz.

Quo vadis? está basada en la novela del mismo nombre del polaco Henryk Sienkiewicz, escrita en 1896. En ella se narran las dificultades por las que atraviesa Marco Vinicio, un distinguido general romano, que se enamora perdidamente de Ligia, una apuesta joven de familia patricia que, sin embargo, guarda un secreto: se ha convertido al cristianismo. La acción transcurre durante el reinado de Nerón y sirve de excusa para describir la primera persecución a la que se vieron sometidos los cristianos, que fueron acusados de haber incendiado Roma; cuando lo cierto es que el responsable de tal acción había sido el propio emperador, hoy día sabemos que lo hizo porque tenía la intención de recalificar los barrios que quedaron calcinados. Tras dos mil años algunas estrategias siguen funcionando y nos resultan extrañamente familiares.

Destaca la brillante interpretación de Peter Ustinov, en el papel de Nerón. La escena que traigo a continuación es quizá la más conocida: cuando el esclavo Ursus se enfrenta a un toro bravo en la arena del anfiteatro, y con su descomunal fuerza logra descoyuntarlo, salvando así de una muerte segura a su señora, la joven Ligia.

viernes, 7 de marzo de 2008

La película de la semana. Hoy: "Apocalypse Now"

Para hacer algo más participativo el blog, y a ver si de una vez os animáis a poner comentarios, que no sea yo únicamente el que escribe, se me ha ocurrido que cada viernes voy a proponer una película. Quería empezar con Apocalypse Now, del gran maestro Francis Ford Coppola, cinta que retrata de manera más cruda que ninguna los horrores de la Guerra de Vietnam, ese borrón en la Historia que desde entonces atormentará el subconsciente colectivo de los norteamericanos --hasta que otra guerra, la de Irak, venga a sustituir a ésta con idéntico propósito--. Ganó dos oscars en 1980 y estuvo nominada para otros seis, y no es para menos, teniendo en cuenta la cuidada composición y el despliegue de medios técnicos con que contó la grabación. Aparte habría que considerar el mérito de haber reunido a grandes actores como Marlon Brando, Robert Duvall, Dennis Hopper… y un joven Harrison Ford, recién salido de otra guerra, en esta caso la de las galaxias.

La escena que he elegido es quizá la más conocida de la película, y también, según me parece, puede que sea uno de los motivos por los que la música de Wagner tiene tan mala fama, aparte de porque los nazis la empleaban para «amenizar» los trabajos forzados de sus prisioneros en los campos de concentración. A pesar de todo, Wagner sigue siendo mi favorito, y reconozco que en más de una ocasión, en un arrebato de creatividad, si deseo mantener elevada la moral y mi tensión arterial, sin tener que recurrir al café --que aborrezco--, lo que mejor me viene es escuchar a todo volumen La cabalgata de las walkyrias .

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