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lunes, 22 de diciembre de 2008

El dios Sabacio

En el libro de León Arsenal, Las lanzas rotas, que durante estas últimas semanas hemos estado leyendo en el club de lectura, me encuentro mencionado al dios Sabacio, una divinidad oriental de la que no sabía nada y que me ha llamado la curiosidad. Para saciarla he recurrido, como siempre, al Diccionario de mitología griega y romana de Pierre Grimal, que dice lo siguiente (pág. 472):

SABACIO (Σαβάζιος). Sabacio es un dios frigio cuyo culto tiene carácter orgiástico. Con frecuencia, en el mundo griego es asimilado a Dioniso y se le considera como un Dioniso más antiguo, hijo de Zeus y Perséfone. Se le atribuía la idea de domesticar los bueyes y someterlos al yugo. Así se explicaban las imágenes que lo representaban con cuernos en la frente.

Zeus pasaba por haberse unido a Perséfone adoptando la forma de una serpiente, para engendrar a Sabacio. En efecto, la serpiente era el animal sagrado del dios, y desempeñaba un papel en sus misterios. Se contaba, por ejemplo, que se había unido, también en forma de serpiente, a una de sus sacerdotisas, en Asia Menor, y le había dado hijos.

Sabacio no forma parte del panteón helénico propiamente dicho. Es importado, y no posee ningún ciclo mítico personal, por lo menos mito exotérico. Tal vez, en los misterios que se celebraban en su honor, su leyenda fuese más rica
.

Estela con representación del dios Sabacio (Museo de Tirana, Albania)

En Hispania se han documentando algunas evidencias del culto a Sabacio, concretamente en la costa mediterránea, como es de suponer, ya que esta región abierta al mar, gracias al comercio, era más permeable a influencias orientales y la adopción de divinidades foráneas, que en muchos casos acabaron sincretizándose con otros dioses locales.

Poco se conoce sobre los ritos y ceremonias que se desarrollaban en torno al culto a Sabacio. Parece ser que sus seguidores tenían aspiraciones escatológicas, y que en sus ceremonias de iniciación abundaban elementos relacionados con el ciclo agrícola y la fecundidad de los campos. Así, el iniciado era rociado con una mezcla de tierra y salvado, mientras pronunciaba estas palabras: «Huí del mal, hallé lo mejor» (Demóstenes, Sobre la corona, 259). Tanto el rito como la fórmula aluden a la resurrección después de la muerte, y todo ello posee una extraña similitud con el bautismo cristiano. Otras ceremonias de iniciación tenían que ver con serpientes, en este caso con un significado telúrico evidente, como vemos repetido en muchas otras religiones mistéricas de procedencia oriental (Fírmico Materno, De errore profanarum religionum, 10).

En Asia Menor, la difusión del culto a Sabacio parece estar influido por el monoteísmo imperante en los últimos siglos antes de Cristo, sobre todo debido al número e importancia de las comunidades judías allí establecidas. Es de suponer que este ambiente monoteísta posibilitara la implantación de la religión cristiana pocos años después.

Mano de bronce empleada en las ceremonias del culto a Sabacio, siglos I-II d.C. (British Museum)

Fuentes:
- A. Álvarez Miranda: Las religiones mistéricas. Madrid: Revista de Occidente, 1961; págs. 112-118.
- R. Turcan: Les cultes orientaux dans le monde romain. París: Belles Lettres, 1989; pág. 317.
- J. Tremolada i Trilla: «El culto de Sabacio en Hispania: los hallazgos de Ampurias y su entorno», Revista de arqueología, nº 202, 1998, págs. 32-41.
- F. J. Fernández Nieto: «La función de la Cueva de Fortuna: el antro báquico-sabizio y sus antecedentes», Antigüedad y cristianismo. Monografías históricas sobre la Antigüedad tardía, nº 20, 2003, págs. 437-464.

sábado, 24 de mayo de 2008

God of War


En navidades me regalaron la PSP, pero hasta el momento no he tenido muchas ocasiones para pasarme horas delante de algún juego. Me refiero a que no me he encontrado ninguna tarde aburrido, sin saber qué hacer, y me he dedicado exclusivamente a competir con un fórmula uno o a apalear policías por las calles de Los Ángeles. A estas alturas de la vida, uno no se puede permitir ciertos caprichos, no porque disfrutemos de menos tiempo para el esparcimiento, que también, sino porque, a diferencia de cuando éramos críos, ahora tenemos más cosas con las que distraernos. Sobre todo, me suelo llevar la videoconsola cuando voy de viaje, porque en un vehículo en marcha soy incapaz de concentrarme en la lectura, y, en cambio, con el aparatejo éste los trayectos me parecen más cortos.

También me he dado cuenta que los juegos de la PSP duran menos que los de cualquier videoconsola. Te los pasas enseguida, por lo que es una tontería gastarse el dinero en comprarlos, además de que cuestan lo suyo, es preferible compartirlos con los amigos. Últimamente estuve jugando al God of War, ambientado en la mitología y la historia de la Grecia Clásica, con todas las licencias que queráis, pero que por los demás merece mucho la pena, con unos gráficos excelentes y un guión repleto de acción. No todo va a ser recomendar películas, libros… y hablar de arte e historia, así que, sin que sirva de precedente, hoy cambiaremos de tema.

jueves, 13 de marzo de 2008

Némesis

Esta va a ser la última entrada que le dedique a Roma, la serie de televisión. En uno de los capítulos, no recuerdo en cuál, Tito Pullo jura algo por la diosa Némesis. Copio literalmente lo que Pierre Grimal dice sobre ella:

Némesis (Νέμεσις) es a la vez una divinidad y una abstracción. Como divinidad se le atribuye un mito: amada por Zeus, Némesis, que es una de las hijas de Nix (la Noche), trata de rehuir los abrazos del dios. Para ello, adopta mil formas distintas y acaba metamorfoseándose en oca. Pero Zeus se transforma en cisne y se une a ella. Némesis puso un huevo, que unos pastores recogieron, dándolo a Leda. De este huevo nacieron Helena y los Dioscuros. Esta leyenda guarda relación con el valor simbólico de Némesis: Némesis personifica, en efecto, la «Venganza divina» --a veces la divinidad que, como las Erinias, castiga el crimen, pero, con más frecuencia, el poder encargado de suprimir toda «desmesura», como, por ejemplo, el exceso de felicidad en los mortales, el orgullo de los reyes, etc.--. Es una concepción fundamental del espíritu helénico: todo cuanto sobresale de su condición, tanto en bien como en mal, se expone a las represalias de los dioses. Tiende a trastornar el orden del universo, a poner en peligro el equilibrio universal; por eso debe castigarse si se quiere que el mundo siga tal como es. De este modo, Creso, demasiado feliz por sus riquezas y su poder, es arrastrado por la Némesis a su expedición contra Ciro, expedición que acaba por ser su ruina.

En Rammunte, pequeña ciudad del Ática situada a poca distancia de Maratón, en la costa del estrecho que separa Ática de Eubea, Némesis tuvo un santuario famoso. La estatua de la diosa era obra de Fidias, tallada en un bloque de mármol de Paros traídos por los persas, quienes lo destinaban a erigir un trofeo después que hubiesen tomado Atenas. Habíanse mostrado demasiado seguros de su victoria (signo de desmesura), y jamás conquistaron Atenas. La Némesis de Rammunte había suscitado el ejército ateniense de Maratón.

(P. Grimal, Diccionario de mitología griega y romana, Paidós, 2006, p. 375)

Gheorge Tattarescu (1820-1894)
Némesis, 1853
152 x 102 cm.
Museo Municipal de Bucarest


La verdad es que no existe unanimidad sobre la genealogía de Némesis: para Hesíodo (Teog., 233; Trab. y días, 200) es hija de la oscuridad y la noche (Érebo y Nix), mientras que Pausanias afirma que lo era de Océano (Descr., I, 33, 2-3 y 7-8) o Eurípides cree que su padre era el mismo Zeus. Se la suele representar con alas, con una corona y, a veces, un velo que le cubre la cabeza. En algunas ocasiones también lleva una rama de manzano en una mano y una rueda en la otra.

Representación de Némesis. Roma, siglo II d. C.


En Roma, a Némesis se la continuó considerando como una personificación del sentimiento moral, reprobador de toda violencia y todo exceso. Pero aparte de ser el instrumento de la cólera divina, también se la identificó con los dioses infernales (los Manes). Por eso, en una de las habitaciones del anfiteatro de Mérida, concretamente en una situada al lado del corredor sur, se piensa que pudo existir una especie de santuario en donde los gladiadores se encomendaban a la diosa Némesis antes de salir a la arena. Esta hipótesis está avalada por la inscripción que allí se encontró, pintada sobre el enfoscado de la pared, y que se puede ver en el Museo Nacional de Arte Romano.

Deae · Invictae / Caelesti · Nemesi / M(arcus) · Aurelius · F+++(?) / Roma ·
v(otum) · s(olvit) · a(nimo) · l(ibens)

«A la diosa invicta, la celestial Némesis. Marco Aurelio, de Roma, cumplió este voto con agrado y de buen ánimo»

Por cierto, esta Semana Santa estrenan la segunda temporada de Roma. Espero que los que no la hayáis visto todavía disfrutéis tanto como con la primera. En la Cuatro, todos los jueves a partir del día 20 de marzo, a las 22:15 horas.

viernes, 29 de febrero de 2008

La Guerra de Troya contada por un andaluz

El vídeo esta dividido en dos partes. Para ver la continuación, pincha aquí.

martes, 19 de febrero de 2008

Sócrates

Para conocer y comprender la Historia no siempre hay que recurrir a voluminosos y aburridos tomos, escritos con letra diminuta y que no contagian un ápice de entusiasmo o sensibilidad. La Historia --y la Filosofía, en este caso-- pueden resultar disciplinas incluso divertidas, dependiendo de quien las cuente. Es lo que sucede con las viñetas de mi compañero de carrera Luis M. Pelaz, en las que, en mi opinión, no creo que ridiculice, sino que retrata vivamente al filósofo más importante e influyente de la Grecia Clásica.

Le deseo a Luis (y a su socio David) mucha suerte en su recién estrenada andadura empresarial. Espero con impaciencia que en su blog aparezcan en los próximos días nuevas aventuras y ocurrencias de Sócrates, en compañía de sus disícpulos Alcibíades y Platón.




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