miércoles, 23 de diciembre de 2009

Vanor

Hace unas semanas tuvimos la oportunidad de leer y comentar en el Club de Lectura la primera novela del cacereño Valentín Moreno Gómez, que lleva el curioso título de Turmulus, nombre de una antigua mansio de la Vía de la Plata que debió estar situada en la confluencia de los ríos Tajo y Almonte, muy cerca del puente romano de Alconétar. La novela se ambienta en tres épocas diferentes: los primeros años del gobierno de Augusto, a finales del siglo XIX y en la actualidad. La trama discurre en una acertada mezcla de género histórico con el policiaco, que se desarrolla fundamentalmente en Vanor, seudónimo de la ciudad de Cáceres que se consigue al trastocar el orden de las sílabas de su denominación como colonia romana: Norba.

La novela se lee en una tarde, y el lector curioso puede encontrar más de un guiño y referencias interesantes. El siguiente párrafo, que copio literal, me pareció una muy acertada descripción de nuestra tierra y sus circunstancias históricas, esas mismas a las que tantos achacamos el atraso secular y la ausencia de progreso en esta provincia provinciana:

En aquellos salones y en los puestos de caza, entre conversaciones y charlas, descargas y disparos, se habían cerrado en los últimos años algunos de los negocios más lucrativos del país, en beneficio, como suele ser común, de muy pocos, y perjudicando, las más de las veces, al sacrosantos interés general. La expansión de los ferrocarriles, la creación de altos hornos, así como el nacimiento de diversos establecimientos fabriles habían sido concebidos entre aquellas jaras y encinas. Las tierras que les daban sustento poco verían de aquéllos. El orgullo, la desidia, el absentismo y otros males parejos se encargaron de que esta, otrora aventurera y emprendedora aristocracia, se consumiera en la autocomplacencia y en la rampante vulgaridad.