miércoles, 9 de junio de 2010

Biografía del obispo Galarza

El próximo sábado no podéis perderos la ocasión de acudir al establecimiento de venta de prensa que tengáis más cercano. Como algunos seguro que ya sabéis, el Ateneo de Cáceres está publicando una serie de biografías de personajes relevantes relacionados con la historia de la ciudad. Se pueden adquirir cada sábado por un módico precio, junto con el periódico HOY. Los anteriores fines de semana salieron a la venta las biografías de José González Zorrilla el Zahorí (por David Narganes Robas), Diego María Crehuet (por Marcelino Cardalliaguet Quirant) y Juan José Narbón (por Manuel Vaz-Romero Nieto). Esta semana le toca el turno al obispo don Pedro García de Galarza, cuya semblanza ha sido elaborada, tras un previo e intenso trabajo de investigación, por Mercedes Pulido Cordero y Cecilia Martín Pulido.

Pedro García de Galarza (1538-1604), natural de Bonilla de Huete (provincia de Cuenca), fue obispo de Coria desde 1579 hasta su muerte. Dotado de una profunda formación humanística, podría ser considerado como un prototipo del príncipe de la Iglesia en su época: ilustrado y sensible para las artes, a la vez que diestro en los asuntos de gobierno. Su episcopado se caracterizó fundamentalmente por la aplicación en la diócesis de las acuerdos y normativas emanadas del Concilio de Trento, labor en la que contó con no poca oposición, sobre todo de las órdenes religiosas. Para llevar a cabo dicha empresa convocó sendos sínodos: el de 1594, en Cáceres, y el de 1596, en Coria, cuyas disposiciones regirían durante varios siglos la vida eclesiástica de la diócesis cauriense.

Galarza fue amigo personal y consejero de Felipe II, a quien ayudó en diversas misiones diplomáticas, sobre todo en relación con la reciente incorporación a la Corona del reino de Portugal. De hecho, el rey estuvo alojado en casa del obispo en 1583, cuando regresaba tras ser coronado en el país vecino. El obispo Galarza fue también el promotor de las obras de reforma y ampliación del palacio episcopal cacereño, en cuya fachada queda constancia de su impronta en el escudo heráldico y la inscripción del dintel: DON GARCIA DE GALARÇA OBISPO DE CORIA 1587.


Sin duda alguna, su iniciativa más importante fue la de construir un seminario en la villa de Cáceres, de acuerdo con las disposiciones del Concilio de Trento. El cabildo catedralicio de Coria se opuso firmemente al proyecto del obispo, pues pretendían que el seminario se fundase en aquella ciudad, por ser la cabecera de la diócesis. En cambio en Cáceres, el concejo apoyó con enorme entusiasmo la empresa del obispo, pues veían en ella una fuente de grandes beneficios. Cedieron unos terrenos y finalmente quedó instituido el colegio seminario de San Pedro, popularmente conocido como el de Galarza, «en el ejido de la villa que llaman de las Parras».

Porque fue un obispo que favoreció sobre todo a la villa de Cáceres, al igual que otros prelados posteriores y como mucho después también sucedería con don Manuel Llopis Ivorra (1950-1970), los caurienses no le tuvieron en mucha estima. Sin embargo, Pedro de Galarza pidió ser enterrado en la catedral de Coria, en un magnífico mausoleo renacentista donde la estatua de alabastro del obispo se encuentra en actitud orante. La venganza, no obstante, es un plato que se sirve frío, porque años después dicho mausoleo quedó parcialmente escondido con la construcción del retablo mayor.


Sobre el obispo Galarza se podrían contar multitud de anécdotas e incluso alguna leyenda, pero prefiero que primero adquiráis y leáis su biografía --ya os digo, muy baratita, el sábado con el periódico HOY--, porque os aseguro que va a ser de lo más interesante; y en otro momento tendremos ocasión de volver sobre la figura de tan insigne personaje.

Blasón del obispo Galarza en la fachada del Palacio Episcopal (Cáceres): De sinople, una banda de plata cargada con la leyenda AVE MARÍA, resaltada de una garza de plata, sobre ondas de plata y azur. Timbrado con un capelo episcopal, y bajo él una filacteria con el grito EX ALTO (de alto), se flanquea con borlas.

1 comentario:

Valdomicer dijo...

Muy interesante resumen. Aunque el libro lo iba a adquirir, me has puesto los "dientes largos" y no me quedaré sin leerlo.
Un abrazo.