domingo, 13 de julio de 2008

Condones en la Universidad

Conozco a varias personas que acostumbran utilizar cualquier objeto que tengan a mano para separar las hojas de un libro. Aunque la palma se la lleva mi novia, a quien en más de una ocasión he visto preocuparse porque se le perdiera un billete de 20 €, y al cabo de los meses los ha encontrado escondidos entre capítulo y capítulo de una novela o un manual que estuvo leyendo.

Más gracia aún tiene lo que ha sucedido en la Universidad de Salamanca. Un bibliotecario, que participaba en el proceso de revisión y recatalogación de fondos históricos de la Biblioteca, ha encontrado entre las páginas de un manual de medicina del siglo XVI nada menos que dos preservativos que algún alumnos debió dejar olvidado hace 150 años.

Como es de suponer, los condones no estaban elaborados de látex (y ni mucho menos serían de esos con sabores), sino que habían sido hechos con tripa de cerdo. Aparecieron cuidadosamente envueltos en un papel de periódico, con fecha de 1857. Por lo que se ve, los tiempos cambian muy poco, y ya se sabe que a Salamanca no sólo se va a estudiar (o si no que se lo pregunten a mi hermana). Entre examen y examen conviene distraerse de vez en cuando; aunque aquel alumno de mediados del siglo XIX no debía llevarlo muy bien preparado, así que no tuvo más remedio que quedarse estudiando la noche anterior, de modo que sus anhelos y promesas permanecieron olvidadas para siempre entre las páginas de un manual de medicina.


La noticia ha aparecido publicada en diferentes medios: El PaísLibertad Digital - 20minutos

1 comentario:

Minerva dijo...

Y yo que suponía que los condones no existían por el siglo XIX, jajajajaja.

Si ese tipo de cosas enseñaran en historia en los colegios creo que a más gente joven le gustaría esta materia, jejejeje.

Un saludo!