sábado, 24 de mayo de 2008

God of War


En navidades me regalaron la PSP, pero hasta el momento no he tenido muchas ocasiones para pasarme horas delante de algún juego. Me refiero a que no me he encontrado ninguna tarde aburrido, sin saber qué hacer, y me he dedicado exclusivamente a competir con un fórmula uno o a apalear policías por las calles de Los Ángeles. A estas alturas de la vida, uno no se puede permitir ciertos caprichos, no porque disfrutemos de menos tiempo para el esparcimiento, que también, sino porque, a diferencia de cuando éramos críos, ahora tenemos más cosas con las que distraernos. Sobre todo, me suelo llevar la videoconsola cuando voy de viaje, porque en un vehículo en marcha soy incapaz de concentrarme en la lectura, y, en cambio, con el aparatejo éste los trayectos me parecen más cortos.

También me he dado cuenta que los juegos de la PSP duran menos que los de cualquier videoconsola. Te los pasas enseguida, por lo que es una tontería gastarse el dinero en comprarlos, además de que cuestan lo suyo, es preferible compartirlos con los amigos. Últimamente estuve jugando al God of War, ambientado en la mitología y la historia de la Grecia Clásica, con todas las licencias que queráis, pero que por los demás merece mucho la pena, con unos gráficos excelentes y un guión repleto de acción. No todo va a ser recomendar películas, libros… y hablar de arte e historia, así que, sin que sirva de precedente, hoy cambiaremos de tema.