martes, 19 de febrero de 2008

Sócrates

Para conocer y comprender la Historia no siempre hay que recurrir a voluminosos y aburridos tomos, escritos con letra diminuta y que no contagian un ápice de entusiasmo o sensibilidad. La Historia --y la Filosofía, en este caso-- pueden resultar disciplinas incluso divertidas, dependiendo de quien las cuente. Es lo que sucede con las viñetas de mi compañero de carrera Luis M. Pelaz, en las que, en mi opinión, no creo que ridiculice, sino que retrata vivamente al filósofo más importante e influyente de la Grecia Clásica.

Le deseo a Luis (y a su socio David) mucha suerte en su recién estrenada andadura empresarial. Espero con impaciencia que en su blog aparezcan en los próximos días nuevas aventuras y ocurrencias de Sócrates, en compañía de sus disícpulos Alcibíades y Platón.