jueves, 2 de octubre de 2008

Una cena comprometida

Respecto a la ponencia que presenté para los Coloquios Históricos, después de su lectura me acordé de una divertida anécdota que pude haber comentado. Como tampoco aparece mencionada en el texto que envié para su publicación en las actas, aprovecho la ocasión y me referiré a ella en esta entrada.

Castillo de la Arguijuela de Arriba.

Wilhelm von Thoma (1891-1948), el oficial alemán que estuvo al frente de la base de carros de combate que se organizó en los castillos de las Arguijuelas (Cáceres), al terminar la guerra civil española y regresar a su país, por el excelente servicio prestado y los méritos adquiridos, fue ascendido a general. Como tal participó en la Segunda Guerra Mundial, combatiendo en diferentes frentes: en la invasión de Polonia, tomando parte en la Operación Barbarroja… y, finalmente, en septiembre de 1942, en el Afrika Korps, a las órdenes del general Erwin Rommel, el Zorro del Desierto. Al comienzo la batalla de El Alamein (23 de octubre), como Rommel encontraba en Alemania recuperándose de una dolencia, von Thoma se hizo cargo del mando de las fuerzas del Eje en el Norte de África.

El 4 de noviembre, en pleno fragor de la batalla en la colina de Tel el Mampsra, al oeste de El Alamein, el tanque que conducía von Thoma sufrió el impacto de un proyectil. El general alemán pudo escapar con apenas unos rasguños, pero inmediatamente fue capturado por los británicos. Aquella misma noche, el mariscal Montgomery decidió invitarle a cenar en su tienda, como un gesto de cortesía y respeto hacia el enemigo vencido. En el transcurso de aquella comida, ambos militares comentaron y cambiaron impresiones sobre el desarrollo de los combates.

Montgomery recibe al general Ritter von Thoma con un apretón de manos tras su captura.

En Londres no sentó nada bien que Montgomery hubiese compartido mantel con el enemigo, y se creó tal polémica que incluso se discutió en alguna sesión del Parlamento. En una de éstas, sir Winston Churchill, que siempre se caracterizó por su buen apetito, frente a la fama de asceta que tenía Montgomery, dijo que se compadecía de von Thoma, porque él también tuvo ocasión de cenar con el mariscal inglés y recordaba haber pasado mucha hambre.


Hasta 1947 el general von Thoma pasó por diferentes penales de alta seguridad en el Reino Unido. En este tiempo le fue amputado un brazo, a causa de una infección. De regreso a Alemania, falleció por un ataque al corazón en Dachau (Baviera) el 30 de abril de 1948.

Wilhelm Ritter von Thoma

3 comentarios:

historiadora h. dijo...

Un gustazo leerte y la anécdota "deliciosa". Enhorabuena por el premio.
Salu2

Antonio Norbano dijo...

Muchas gracias. Sabía que esta entrada te iba a gustar, estando de por medio sir Winston Churchill.
Un abrazo,

Anónimo dijo...

Usted dice que le amputaron un brazo, sin embargo en otras páginas web dicen que lo que realmente le amputaron fue una pierna. No sé con que miembro quedarme... :)

Un saludo.