lunes, 10 de noviembre de 2008

Cosas de la Iglesia



Sucedió hace unos días, en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén. Parece ser que los curas que se encargan del culto en este recinto sagrado --ortodoxos griegos y armenios, para más señas-- no tenían con qué comulgar y no se les ocurrió otra cosa mejor que hacerlo con hostias de verdad. Y por lo que se puede ver en las imágenes, éstas tenían que ser como panes. A tal punto llegó la riña, que devino en batalla campal: unos con la sotana arremangada, corriendo por la girola; otros arreando mamporros con el mobiliario litúrgico, cruces incluidas; y, los más listos, aprovecharon la confusión para catar el vino de misa que se guardaba en la sacristía…

La policía israelí, como si no tuviese bastante con vigilar que no se les cuele un suicida en un mercado, hubo de emplearse a fondo para separar y serenar a estos sacerdotes que decidieron montar el belén antes de tiempo. Por un momento, me pareció estar viendo al mismo tiempo una película de los hermanos Marx y el panel derecho del tríptico El jardín de las delicias de El Bosco. Quizá si Jesucristo levantara la cabeza y se encontrara con tan dantesco espectáculo, se unía a la fiesta y quitándose la correa les corría a leches, a unos y otros, como antaño hiciera con los mercaderes del templo…