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viernes, 15 de enero de 2010

¿Por qué ocurren los terremotos?

Qué extrañas coincidencias no suele deparar esta vida. Resulta que este martes me regalaron un libro (como la persona que me hizo el presente seguramente lea estas líneas, aprovecho para agradecérselo de corazón): se trataba de Una breve historia de casi todo, de Bill Bryson (RBA, 2003), un interesante compendio sobre la Historia de la Ciencia, que recomiendo a todo aquel que desee saciar su curiosidad respecto a tantas preguntas que nos suscita la naturaleza. El caso es que por la noche me puse a hojearlo y, entre lo poco que me dio tiempo a leer, estuvo un capítulo dedicado a los terremotos. Como si se tratase de una cruel premonición, a la mañana siguiente me despertaba con la noticia de que un movimiento sísmico de 7 grados en la escala de Richter acaba de asolar Haití. Las fatales consecuencias de este terremoto las estamos viendo casi en directo gracias a Internet y la televisión. Ante estos dramas, uno no sabe muy bien cómo actuar… la impotencia es tal, que quizá sólo nos queda rezar, aunque ni siquiera creamos en nada.

Antes de Navidades, el 17 de diciembre, un pequeño temblor de tierra me levantó de la cama, a eso de las tres de la madrugada. En aquella ocasión la magnitud en el epicentro, que se encontraba frente a las costas del Cabo de San Vicente, apenas pasó de los 6 grados en la escala. Fue una experiencia, más que un susto. Con todo ello, considero la ocasión que no está más para compartir lo que dice al respecto el citado capítulo del libro de Bill Bryson:


Sabemos asombrosamente poco sobre lo que sucede debajo de nuestros pies (…). «Aunque pueda parecer extraño --escribió Richard Freynman--, tenemos una idea más clara de la distribución de la materia en el interior del Sol de la que tenemos del interior de la Tierra.» (…). Hasta hace poco menos de un siglo, lo que los científicos mejor informados sabían sobre el interior de la Tierra no era mucho más de lo que sabía el minero de una mina de carbón… es decir, que podías cavar en el suelo hasta una cierta profundidad y que luego habría roca y nada más (…).

[Hacia 1936] dos geólogos del Instituto Tecnológico de California estaban buscando un medio de establecer comparaciones entre un terremoto y el siguiente. Estos geólogos eran Charles Richter y Beno Gutenberg, aunque, por razones que no tienen nada que ver con la justicia, la escala pasó a llamarse casi inmediatamente sólo de Richter. (No tuvo tampoco nada que ver con Richter, un hombre honesto que nunca se refirió a la escala por su propio nombre, sino que siempre la llamó «la escala de magnitud».)


La escala de Richter ha sido siempre bastante malinterpretada por los no científicos, aunque esto suceda algo menos ahora que en sus primeros tiempos. La gente que visitaba la oficina de Richter solía preguntarle si podía enseñarles su famosa escala, creyendo que era algún tipo de máquina. La escala es, claro está, más una idea que una cosa, una medida arbitraria de los temblores de la Tierra que se basa en mediciones de superficie. Aumenta exponencialmente, de manera que un temblor de 7,3 es 50 veces más potente que un terremoto de 6,3 y 2.500 veces más que uno de 5,3.

Teóricamente al menos, no hay un límite superior para un terremoto… ni tampoco hay, en realidad, uno inferior. La escala es una simple medición de fuerza, pero no dice nada sobre los daños. Un terremoto de magnitud 7, que se produzca en las profundidades del manto (a, digamos, 650 kilómetros de profundidad), podría no causar absolutamente ningún daño en la superficie, mientras que otro significativamente más pequeño, a sólo seis o siete kilómetros por debajo de la superficie, podría provocar una devastación considerable. Depende mucho también de la naturaleza del subsuelo, de la duración del terremoto, de la frecuencia y la gravedad de las réplicas y de las características de la zona afectada. Todo esto significa que los terremotos más temibles no son necesariamente los más potentes, aunque la potencia cuenta mucho, claro está.

El terremoto más grande desde que se inventó la escala fue --según la fuente a la que se preste crédito-- uno centrado en el estrecho del Príncipe Guillermo de Alaska, que se produjo en marzo de 1964 y que alcanzó una magnitud de 9,2 en la escala Richter, o uno que se produjo en el océano Pacífico, frente a las costas de Chile, en 1960, al que se asignó inicialmente una magnitud de 8,6 en la escala pero que se revisó más tarde al alza por fuentes autorizadas (incluido el Servicio Geológico de Estados Unidos) hasta una magnitud verdaderamente grande: de 9,5. Como deducirás de todo esto, medir terremotos no siempre es una ciencia exacta, sobre todo cuando significa que hay que interpretar lecturas de emplazamientos lejanos. De todos modos, ambos terremotos fueron tremendos. El de 1960 no sólo causó daños generalizados a lo largo de la costa suramericana, sino que provocó también un maremoto gigantesco que recorrió casi 10.000 kilómetros por el Pacífico y arrasó gran parte del centro de Hiro, Hawái, destruyendo 500 edificios y matando a sesenta personas. Oleadas similares causaron más víctimas aún en lugares tan alejados como Japón y Filipinas.


Pero, por lo que se refiere a devastación pura y concentrada, el terremoto más intenso que se ha registrado históricamente es muy probable que haya sido el que afectó a Lisboa, Portugal, el día de Todos los Santos (1 de noviembre) de 1755, y la hizo básicamente pedazos. Justo antes de las diez de la mañana se produjo allí una sacudida lateral súbita que se calcula hoy que tuvo una magnitud de 9 y que se prolongó ferozmente durante siete minutos completos. La fuerza convulsiva fue tan grande que el agua se retiró del puerto de la ciudad y regresó en una ola de más de 15 metros de altura, que aumentó la destrucción. Cuando cesó al fin el temblor, los supervivientes gozaron sólo de tres minutos de calma, tras los cuales se produjo un segundo temblor, sólo un poco menos potente que el primero. Dos horas después se produjo el tercero y último temblor. Al final, habían muerto sesenta mil personas y habían quedado reducidos a escombros casi todos los edificios en varios kilómetros a la redonda. El terremoto que se produjo en San Francisco en 1906, por su parte, se calcula que alcanzó sólo una magnitud de 7,8 en la escala de Richter y duró menos de treinta segundos.


Los terremotos son bastante frecuentes. Hay como media a diario dos de magnitud 2, o mayores, en alguna parte del planeta, lo que es suficiente para que cualquiera que esté cerca experimente una sacudida bastante buena. Aunque tienden a concentrarse en ciertas zonas (sobre todo en las orillas del Pacífico), pueden producirse casi en cualquier lugar en Estados Unidos, sólo Florida, el este de Texas y la parte superior del Medio Oeste parecen ser (por el momento) casi totalmente inmunes. Nueva Inglaterra ha tenido dos terremotos de magnitud 6 o mayores en los últimos doscientos años. En abril de 2002, la región experimentó una sacudida de magnitud 5,1 por un terremoto que se produjo cerca del lago Champlain, en la frontera de los estados de Nueva York y de Vermont, que causó grandes daños en la zona y --puedo atestiguarlo-- tiró cuadros de las paredes y niños de sus camas en puntos tan alejados como New Hampshire.

Los tipos más comunes de terremotos son los que se producen donde se juntan dos placas, como en California a lo largo de la Falla de San Andrés. Cuando las placas chocan entre sí, se intensifican las presiones hasta que cede una de las dos. Cuanto mayor sean los intervalos entre las sacudidas, más aumenta en general la presión acumulada y es por ello mayor la posibilidad de un temblor de grandes dimensiones. Esto resulta especialmente inquietante para Tokio que Bill Mugiré, un especialista en riesgos del Colegio Universitario de Londres, describe como «la ciudad que está esperando la muerte» (no es un lema que se encuentre uno en los folletos turísticos). Tokio se encuentra en el punto de unión de tres placas tectónicas, en un país bien conocido por su inestabilidad sísmica. En 1995, como sin duda recordarás, la ciudad de Kobe, situada casi 500 kilómetros al oeste, se vio afectada por un terremoto de una magnitud de 7,2, en el que perecieron 6.394 personas. Los daños se calcularon en 99.000 millones de dólares. Pero eso no fue nada (bueno, fue relativamente poco) comparado con lo que le puede pasar a Tokio.


Tokio ha padecido ya uno de los terremotos más devastadores de los tiempos modernos. El 1 de septiembre de 1923, poco antes del mediodía, se abatió sobre la ciudad el terremoto Gran Kanto, diez veces más potente que el de Kobe. Murieron 200.000 personas. Desde entonces, Tokio se ha mantenido extrañamente tranquilo, lo que significa que la tensión lleva ochenta años acumulándose en la superficie. Tiene que acabar estallando. En 1923 Tokio tenía una población de unos tres millones de habitantes. Hoy se aproxima a los treinta millones. Nadie se ha interesado por calcular cuántas personas podrían morir, pero el coste económico potencial sí se ha calculado y parece ser que podría llegar a los 7.000 millones de dólares.


Son todavía más inquietantes, porque sabemos menos de ellos y pueden producirse en cualquier lugar en cualquier momento, los temblores menos frecuentes denominados endoplacales. Éstos se producen fuera de las fronteras entre placas, lo que los hace totalmente imprevisibles. Y como llegan de una profundidad mucho mayor, tienden a propagarse por áreas mucho más amplias. Los movimientos de tierra de este tipo más tristemente célebres que se han producido en Estados Unidos fueron una serie de tres en Nuevo Madrid, Missouri, en el invierno de 1811-1812. La aventura se inició inmediatamente después de medianoche, el 16 de diciembre en que despertó a la gente, primero, el ruido del ganado presa del pánico --el desasosiego de los animales antes de los terremotos no es ningún cuento de viejas, sino que está en realidad bien demostrado, aunque no haya llegado a entenderse del todo el porqué-- y luego, por un terrible ruido desgarrador que llegaba de las profundidades de la Tierra. La gente salió de sus casas y se encontró con que el suelo se movía en olas de hasta un metro de altura y se abría en grietas de varios metros de profundidad. El aire se llenó de un olor a azufre. El temblor duró cuatro minutos con los habituales efectos devastadores para las propiedades. Entre los testigos estaba el pintor John James Audubon, que se hallaba por casualidad en la zona. El seísmo irradió hacia fuera con tal fuerza que derribó chimeneas en Cincinnati, a más de 600 kilómetros de distancia, y, al menos según una versión, «hizo naufragar embarcaciones en puertos de la costa atlántica y... echó abajo incluso andamiajes que había instalados en el edificio del Capitolio de la ciudad de Washington». El 23 de enero y el 4 de febrero se produjeron más terremotos de magnitud similar. Nuevo Madrid ha estado tranquilo desde entonces..., pero no es nada sorprendente porque estos episodios no se tiene noticia que se hayan producido dos veces en el mismo sitio. Se producen, por lo que sabemos, tan al azar como los rayos. El siguiente podría ser debajo de Chicago, de París o de Kinshasa. Nadie es capaz de empezar siquiera a hacer conjeturas. ¿Y qué es lo que provoca esos enormes desgarrones endoplacales? Algo que sucede en las profundidades de la Tierra. Eso es todo lo que sabemos.


miércoles, 30 de diciembre de 2009

Lo mejor y lo peor del 2009

Siempre que un año se acaba parece que estamos obligados a reflexionar y rendir cuentas de todos los meses anteriores. Como para el nuevo año me he propuesto no ser menos que nadie, a continuación voy a escribir una entrada que seguramente repitan muchos otros blogeros en sus respectivas bitácoras: una lista con lo mejor y lo peor del 2009.

Cine
- Lo mejor: Sin duda alguna, Avatar. Recomiendo verla preferiblemente en 3D.
- Lo peor: Luna Nueva, la continuación de la saga para preadolescentes sobre vampiros y demás memeces.

Televisión
- Lo mejor: La irrupción como monologuista de Kiko Rivera Pantoja, alias Paquirrín. Pinchando en el siguiente enlace podéis ver las dotes cómicas del apañado hijo de la tonadillera.
- Lo peor: Iba a decir que el circo montado en torno a la cara nueva de Belén Esteban, pero por no caer en los tópicos me quedo con que en los telediarios prácticamente sólo hablan del tiempo que hace o va a hacer (que si llueve, que si no, que si nieva…).

Música
- Lo mejor: La muerte (o el asesinato) de Michael Jackson… Hubo que soportar un par de semanas con sus canciones en todas las emisoras, y hasta algún tema inédito y una película, pero por lo menos ahora ya duerme el sueño de los justos.
- Lo peor: El disco de versiones de Ramoncín, licenciado en Historia y miembro destacado de la SGAE.

Literatura
- Lo mejor: La saga Millennium del sueco Stieg Larsson y, sobre todo, el personaje de Lisbeth Salander.
- Lo peor: Que Dan Brown vuelva a arrasar en las librerías con su cuarto truño seudo-histórico… aunque tampoco voy a opinar al respecto, cuando no me he leído ninguno.

Política internacional
- Lo mejor: Las fotos de las hijas góticas de ZP con Obama… y los montajes que luego circulaban por la red.
- Lo peor: El premio Nobel de la Paz para Obama ¿Dónde se ha visto que a alguien le den un premio por algo que va a hacer pero todavía no ha empezado?

Política nacional
- Lo mejor: Espérate que piense…
- Lo peor: Todo, y cada vez peor.

Política local
- Lo mejor: Los proyectos del aeropuerto, el Corte Inglés, la Ronda Este, etc. ¡Perdón! Me he equivocado de año… que eso no lo vamos a ver hasta el 2050.
- Lo peor: Las obras del jodido Plan E, que aparte de no dejarme dormir la siesta desde el mes de mayo, no eran más que una excusa para gastar dinero en chapuzas absurdas --como levantar calles que apenas hacía dos meses que se habían abierto… o construir una fuente en una calle por la que no pasa ni Pirri--, en lugar de ejecutar proyectos pragmáticos y de envergadura: autovías, ferrocarriles, aeropuertos, centrales energéticas, etc. Yo que sé, ¡un montón de cosas!

Internet
- Lo mejor: Que en series yonkis puedas ver todas las temporadas completas de Curro Jiménez.
- Lo peor: La disposición final primera del anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible.

Qué va a seguir igual en 2010: La megafonía de tapizados Pilar y Montaña dando la murga todas las mañanas. Por cierto, si también te considerar afectado por esta contaminación acústica matutina, puedes unirte al grupo de Facebook «Odio al tapicero».

Qué puede cambiar en el 2010: Quizá este año, y si no el próximo, se comience a poner en marcha una revolución a nivel mundial que cambie definitivamente los caducados modelos que nos impiden progresar: en economía, consumo, energía, política, educación, etc.

miércoles, 11 de febrero de 2009

El miedo a Rusia

Primero nos echamos las manos a la cabeza cuando vimos que invadían y bombardeaban Georgia, después temblamos cuando cortaron el suministro de gas a media Europa… ¿Qué será lo próximo? Tras décadas de guerra fría, parece como si nada hubiera cambiado. La caída del muro de Berlín sólo sirvió para redefinir límites… y para que se apuntaran al carro del capitalismo, que es como mejor se vive. Pero el miedo es una estructura mental que cuesta siglos derribar. Y en Occidente todavía nos invade un escalofrío si escuchamos aquello de ¡Que vienen los rusos!

miércoles, 31 de diciembre de 2008

El derecho al delirio

El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuándo nació.

El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera. Una invitación al vuelo. Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio.

La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar.

¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.

La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.

En ningún país irán presos los muchachos que se niegan a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán
nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.

Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra.

La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú; en Argentina, las
locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.

La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar; seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

Eduardo Galeano: Patas arriba. La escuela del mundo al revés. Madrid: Siglo XXI, 1998; págs. 341-344.


jueves, 20 de noviembre de 2008

Boda iraquí

No vamos a discutir sobre la conveniencia de acudir armado a una boda, o cualquier otro evento de carácter religioso o civil: bautizos, funerales... De lo que no hay duda es que si a este buen señor le sucede lo visto, no será por más que merecido; ahora, el que tiene delito es el cuñado, que además de grabarlo en video, le sobra guasa más que disgusto para colgarlo en Internet.

domingo, 12 de octubre de 2008

La crisis subprime

Tras este breve paréntesis, continuamos aportando materiales que nos sirvan para comprender mejor las causas y el origen de la actual situación de crisis económica. En el siguiente vídeo se nos explica, de manera sencilla y sin ambages, en qué consisten las denominadas hipotecas basura y qué efectos perniciosos están desarrollando sobre el sistema bancario mundial. Aparte de esto, lo que no acabaré de comprender nunca será el humor inglés…



Tenemos suerte de que el lunes sea festivo: mientras que previsiblemente las bolsas de todo el mundo se van a ir a pique, aquí tendremos el consuelo de no enterarnos hasta la mañana siguiente. Si es que el que no vive feliz en España, es porque no quiere.

viernes, 10 de octubre de 2008

El dinero es deuda

Si después de leer la entrada anterior alguien sigue pensando que el capitalismo es un sistema económico y no una enfermedad, entonces le recomiendo que vea el siguiente vídeo. Se trata de una lección sobre la historia del dinero, que una vez más, de manera sencilla y convincente, nos sirve para comprender el porqué de muchas situaciones y el origen de algunas crisis. Como se dice en algún momento de la película, estas cosas deberían enseñarse en la escuela y formar parte de los programas de estudio; al menos a mí me parece más interesante y provechoso que calcular integrales o aprenderse la nueva doctrina ciudadana, pero seguro que nuestros políticos no piensan igual.

parte 1 - parte 2 - parte 3 - parte 4 - parte 5

lunes, 29 de septiembre de 2008

Toda la basura

Durante toda la semana pasada, estuve pensando cómo podría exponer mi opinión sobre el plan de rescate financiero que el gobierno de EEUU pretende aprobar, presumiblemente hoy mismo. Ya que un servidor no es un experto en la materia, aunque a fuerza de querer entender la actualidad, cada vez estoy aprendiendo más sobre macroeconomía; me daba miedo meter la pata, o explicarme de tal manera que no se me entendiera. Pero mira por dónde, que el sábado leyendo El País, encuentro la siguiente columna de Manuel Rivas, al que por cierto, admiro como escritor, en donde más o menos coincide con el pensamiento que me venía rondando la cabeza y no me atrevía a manifestar.

Ya tenemos una segunda versión de la historia del señor de la basura. En la primera, la de los hermanos Marx, Zeppo decía: «Papá, ha llegado el hombre de la basura». Y Groucho contestaba: «Dile que hoy no queremos». Era también una época de crisis y está considerada como una de las ocurrencias que más ha hecho reír en la historia humorística de Estados Unidos. Al parecer, esta crisis es distinta y el humor ha cambiado. El hombre de la basura llama a la puerta de la Casa Blanca y el principal inquilino pregunta por el precio. «Así, a ojo, 700.000 millones de dólares y un centavo», tantea el hombre de la basura. Bush responde: «¡Nos la quedamos toda!». La diferencia entre la versión marxista y la actual es que la primera era un diálogo y la presente, un monólogo. El hombre de la basura y el presidente son la misma persona. Un economista respetable, Paul Krugman, resume el proceso con sarcasmo: «Lo impensable se ha vuelto inevitable». Como con el fútbol, la diferencia entre quién sabe y no sabe de economía parece haberse reducido al tamaño de una uña. Entiendo por respetable quien haya estado haciéndose preguntas sobre el coste de la guerra y la verdadera naturaleza de estas cumbres codiciosas. Hay un nervio que une las cadenas de Guantánamo y el tintineo excitado de Wall Street: una época de estado de inmoralidad permanente. El presunto plan salvador, en las antípodas del new deal, no parece otra cosa que llevar este videojuego hasta el final. Lo deduce con precisión otro investigador respetable, Michael Hudson. ¿Qué se pretende? Socializar las pérdidas. Desplazar la carga fiscal hacia el trabajo. Y entrampar a Obama, añado. Mientras tanto, nuestros tanques del pensamiento se ensañan con el optimismo táctico de Zapatero y jalean a McCain, el doble de Bush, que no sabe ni dónde está España. ¡Viva el hombre de la basura!

jueves, 25 de septiembre de 2008

Las Cáceres del mundo

En el último número de la revista Imagen de Extremadura viene un interesante artículo sobre la toponimia extremeña que quedó reflejada en América tras su conquista y posterior colonización. Leyéndolo, he descubierto con sorpresa la cantidad y variedad de lugares, ya sean ríos, provincias, ciudades o aldeas, que también tienen el nombre de Cáceres, señal inequívoca de que fueron bastantes los paisanos que marcharon para aquellas tierras, y en recuerdo mantuvieron la denominación de nuestra hermosa ciudad.

He querido reunir aquí esos lugares que menciono, en reconocimiento a esa hermandad que, más allá del océano que nos separa, mantiene unidos a cacereños y extremeños con los pueblos iberoamericanos. En algunos casos, no he podido encontrar ningún dato referente a estas ciudades o pueblos, por eso le agradecería a cualquiera que pudiera aportar más información al respecto que deje sus comentarios, y así podamos compartirlos.

Cáceres (Argentina). No he encontrado ningún dato al respecto.

Laguna de Cáceres (Bolivia). Lago situado en el departamento de Santa Cruz, tristemente conocido por los últimos acontecimientos que allí se vienen sucediendo, tras que estallara una revuelta general contra el gobierno boliviano presidido por Evo Morales. Tiene una superficie aproximada de 26,5 km², aunque en la época de lluvias puede alcanzar los 200 km². Su profundidad máxima llega a los 5 metros. Se encuentra a unos 150 metros sobre el nivel del mar, y en sus orillas se sitúan las ciudades de Puerto Suárez y Puerto Guijarro. Esta gran masa de agua desemboca en el río Paraguay, por medio del canal semi-artificial conocido como Tamengo.


Cáceres (Brasil). Una de las ciudades más importantes del estado de Mato Grosso. Situada en la orilla izquierda del río Paraguay, poco antes de su confluencia con el Yaurú y muy cerca de la frontera con Bolivia. Fue fundada en 1778 por el teniente de dragões António Pinto do Rego e Carvalho, a instancias del capitán general Luiz de Albuquerque de Mello Pereira e Cáceres, cuarto gobernador de Mato Grosso, de quien proviene el nombre de la ciudad, aunque en un principio recibió el de Villa María del Paraguay. En 1874, el desarrollo económico gracias al comercio y la actividad agropecuaria, posibilitó la conversión de la villa en ciudad.

Actualmente su población es de más de 85.000 habitantes, es decir, que en tamaño casi podría igualar a su homónima española. Se encuentra a unos 118 metros sobre el nivel del mar. Curiosamente, el gentilicio que allí se utiliza no es cacereño, sino cacerense. El principal monumento de la ciudad es la catedral de São Luiz.


Curioso monolito junto a la catedral, dedicado al rey español Fernando VI.



Cáceres (Colombia). Municipio del departamento de Antioquia, que limita por el norte con el departamento de Córdoba y el municipio de Caucasia, por el este con los municipios de Caucasia y Zaragoza, por el sur con los municipios de Anorí y Tarazá, y por el oeste con Tarazá y el departamento de Córdoba. Su cabecera está a 230 kms. de Medellín.

Antes de la llegada de los españoles, la región del Bajo Cauca estaba habitada por indígenas nutabes y tahamíes. En 1576, el capitán don Gaspar de Rodas fundó un poblado con el nombre de San Martín de Cáceres. Con el tiempo, la pequeña aldea rodeada de ranchos fue creciendo, sobre todo gracias a las explotaciones de oro en las orillas del río. Para trabajar en ellas se trajeron esclavos negros desde los mercados de Cartagena de Indias, y hoy día muchos cacereños son descendientes suyos. En 1903 se le concedió la categoría de municipio.

Se sitúa a unos 100 metros sobre el nivel del mar. Actualmente, la población ronda los 23.000 habitantes. Aparte de la actividad minera, todavía presente, la economía cacereña se fundamenta en la ganadería, la tala de árboles y el cultivo del arroz. La actual e única iglesia fue inaugurada en 1969, pero esta Cáceres colombiana cuenta con cantidad de lugares de gran interés ecológico, como reservas forestales, cascadas… Las principales fiestas del municipio son en el mes de julio, con motivo de la Virgen del Carmen (día 16) y Santa María Magdalena (día 22).

Página web de la municipalidad: http://www.caceres-antioquia.gov.co/


Cáceres (Panamá). Río y localidad del mismo nombre, situada a orillas del Canal de Panamá.

Cáceres (Paraguay). Sin más datos.

Cáceres del Perú. Nombre de un distrito de Perú, perteneciente al departamento de Ancash, situado en la falda occidental de la Cordillera Negra, cuya capital es Jimbe. Limita con los distritos de Macate al norte, Santo Toribio, Huaylas, Mato y Pamparomás al este, Moro al sur, Nepeña y Chimbote al este. Situado a una altura media de 1200 metros sobre el nivel del mar, cuenta con una población de 6.500 habitantes, de los cuales la mitad viven en la capital de este distrito. Actualmente, el crecimiento demográfico va a la baja, sobre todo debido a la emigración.

El paisaje se compone de cerros y lagunas, atravesados por los ríos Lampanín y Cólcap, que se unen en Malpaso para dar nacimiento al río Nepeña. Todo este territorio contó sucesivamente con la presencia de las culturas chavín, chimú e inca. Con la presencia de los españoles, se organizaron comunidades de campesinos indígenas, el mismo modelo social que se ha perpetuado hasta la actualidad. En 1970 un terremoto tuvo trágicas consecuencias para toda la región, destruyendo casas y afectando a las comunicaciones.

El distrito Cáceres del Perú, con capital en Jimbe, fue creado el 13 de octubre de 1886, siendo ratificados sus actuales límites el 7 de septiembre de 1994.


Plaza de Armas de Jimbe, capital del distrito de Cáceres del Perú (foto de 1920).

viernes, 19 de septiembre de 2008

Un susto de muerte

Cada día son más sorprendentes las noticias que te puedes encontrar al leer el periódico. La siguiente es para mear y no echar gota. No obstante, me recuerda cuando hace ya varios años, en la final de la Copa Davis sonó «por error» el Himno de Riego, en lugar del himno oficial de nuestro país. La única diferencia es que en entonces más de uno estuvimos a punto de salir a la calle a celebrar el cambio de régimen, y ahora supongo que la gente habría corrido a encerrarse en sus casas muertas de miedo.


La localidad polaca de Dolny Slask se estremece al sonar por error el himno del III Reich

Los asistentes a la ceremonia de bienvenida de una delegación alemana que visita la localidad polaca de Dolny Slask, se quedaron helados al escuchar las notas musicales del himno del III Reich. El periódico Dziennik explica que el ayuntamiento de ese pueblo fronterizo está investigando si el incidente se trató de un error o de un sabotaje contra el proyecto de cooperación con el país vecino.

18/09/2008

Libertad Digital (EFE) Un error fue el causante de que el himno del III Reich, el que corresponde a la antigua Alemania nazi, sonase en la localidad polaca de Dolny Slask (suroeste de Polonia) para recibir a una delegación germana, una música que heló la sangre de los asistentes al recordar el período de la invasión alemana.

Según informa el periódico
Dziennik, la visita de los alemanes, que tenía por objeto firmar un acuerdo de cooperación, había sido concienzudamente preparada por el ayuntamiento de Dolny Slask, un municipio fronterizo con Alemania que, por primera vez, desarrollaba un proyecto de cooperación con el país vecino.

Cuando la delegación alemana llegó a la localidad, fue recibida con el himno
Deutschland, Deutschland über alles in der Welt, el mismo que sonaba bajo el delirio de Hitler y del nacionalsocialismo, cuando la dictadura nazi arrasó media Europa y, sobre todo, Polonia.

Las caras de los germanos eran un auténtico poema, cuenta
Dziennik, mientras que los polacos se morían de vergüenza ante semejante error, especialmente en un país en el que la invasión alemana y la II Guerra Mundial tienen todavía mucha presencia en la memoria colectiva.

Mientras, en el ayuntamiento de Dolny Slask buscan ahora al responsable de este error que, para algunos miembros de la corporación municipal, bien podría ser un sabotaje para avergonzarles frente a los vecinos alemanes.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Cronología de la crisis financiera


No sé si a estas alturas queda alguien que no se haya percatado de que estamos viviendo un momento histórico. Sólo basta echarle una ojeada a los telediarios o a los periódicos, para entender que a la vuelta de la esquina tenemos tal embolao financiero que ríete tú del Crack del 29. La situación la pintan parda, y ya no son una minoría los que se atreven a vaticinar incluso que el fin del sistema capitalista está cada vez más cerca. A ver si es verdad.

Mientras tanto, los que nos dedicamos al negocio de la Historia (que por lo general tampoco cotizamos en bolsa, así que no hay nada que perder) tenemos la sensación de que lo que hoy está sucediendo, el día de mañana lo veremos escrito en los libros de texto escolares. Y una vez más, podremos decir que estuvimos allí.

Para hacer un poco de memoria histórica y que comprendamos mejor de qué va todo este jaleo de quiebras, fusiones e inyecciones de capital por parte de los bancos centrales, copio aquí una cronología de todo el proceso, desde que comenzara hace más de un año, según lo he encontrado publicado en Libertad Digital.

Año 2007:

- 14 marzo: La Asociación de Bancos Hipotecarios norteamericanos avisa de que el número de impagos en el sector hipotecario en EEUU (unos seis millones de contratos por 600.000 millones de dólares) alcanza su punto más alto en siete años.

- 27 marzo: Los precios de la vivienda de EEUU registran su primera caída interanual desde 1996.

- 2 abril: La financiera de créditos de alto riesgo, New Century suspende pagos.

- 18 abril: Citigroup reconoce pérdidas de más de 5.000 millones de dólares en el primer trimestre.

- 18 julio: Quiebran dos fondos de inversión del banco estadounidense Bear Stearns.

- 1 agosto: Bancos estadounidenses como Wells Fargo y Wachovia endurecen los requisitos para conceder préstamos tras comprobar que unas 70 firmas hipotecarias están en bancarrota.

- 3 agosto: American Home Mortgage, el décimo banco hipotecario de EEUU, declara suspensión de pagos.

- 9 agosto: El Banco central Europeo (BCE) inyecta en el mercado 94.841 millones de euros (la mayor inyección entonces desde el 11-S) y la Reserva Federal de EEUU (FED) 24.000 millones de dólares.

- 10 agosto: La Comisión de Valores de EEUU investiga las cuentas de las firmas de Wall Street (Goldman Sachs, Merrill Lynch y Bear Stearns). Homebanc declara la bancarrota.

- 13 agosto: El BCE, la FED y el Banco de Japón inyectan dinero para aumentar liquidez.

- 31 agosto: El presidente de EEUU, George W. Bush, tranquiliza a inversores y entidades financieras. La crisis hipotecaria eleva el Euribor al 4,661 por ciento, el mayor nivel en siete años.

- 14 septiembre: El banco británico Northern Rock, el quinto del país por hipotecas concedidas, se desploma en la Bolsa de Londres. El Banco de Inglaterra anuncia que, por primera vez desde la década de los 70, le brindará apoyo financiero al banco Northern Rock.

- 17 septiembre: El banco inversor Merrill Lynch recorta la plantilla de su filial hipotecaria de alto riesgo.

- 18 septiembre: La FED recorta, por primera vez en cuatro años, medio punto los tipos de interés, hasta el 4,75 por ciento. Los procesos de ejecución de hipotecas abiertos en EEUU se duplican en un año.

- 31 octubre: La FED vuelve a recortar los tipos de interés. Esta vez los baja un cuarto de punto y sitúa la tasa en el 4,5 por ciento.

- 16 octubre: Adam Applegarth, presidente ejecutivo del Northern Rock, banco hipotecario del Reino Unido, dimite por la crisis de la entidad. Su valor en Bolsa cae en dos meses de 3.000 a 500 millones de libras.

- 6 diciembre: Bush anuncia un plan para aliviar la crisis hipotecaria al que podrán acogerse 1,2 millones de personas.

- 11 diciembre: La FED vuelve a bajar los tipos de interés por tercera vez consecutiva, y deja la tasa en el 4,25 por ciento.

- 12 diciembre: La FED estadounidense, el BCE y los bancos centrales de Inglaterra, Suiza y Canadá acuerdan un plan para afrontar el defecto de liquidez.

- 19 diciembre: El banco de inversión Morgan Stanley presenta unas pérdidas de 9.000 millones de dólares asociadas a los problemas del mercado inmobiliario estadounidense. Al mismo tiempo, el banco --la segunda entidad de inversiones en importancia de EEUU-- anunció la venta de 10 por ciento de sus acciones al gobierno chino para conseguir dinero.

Año 2008:

- 15 enero: Citigroup, primer banco estadounidense, cierra 2007 con la peor cuenta trimestral de su historia. En tres meses pierde 10.000 millones de dólares.

- 17 enero: Merrill Lynch anuncia pérdidas de 9.830 millones de dólares en el cuarto trimestre.

- 18 enero: Bush propone un plan para reactivar la economía dotado con 145.000 millones de dólares.

- 21 enero: Caen las bolsas mundiales ante el temor a una recesión de la economía estadounidense.

- 22 enero: La Reserva Federal recorta un 0,75 por ciento los tipos de interés, hasta el 3,5 por ciento, la mayor rebaja en 25 años.

- 17 febrero: El Gobierno británico nacionaliza el Northern Rock.

- 7 marzo: La FED inyecta 100.000 millones de dólares en el mercado. Los otros bancos centrales siguen a la autoridad monetaria de EEUU.

- 17 marzo: Bear Stearns pierde en unas horas de cotización casi el 90 por ciento de su valor, después de que JP Morgan acordara comprarlo a un precio de dos dólares por acción.

- 18 marzo: La FED baja un 0,75 por ciento los tipos hasta el 2,25 por ciento y la tasa de descuento a los bancos al 2,5 por ciento para atajar la crisis.

- 1 abril: UBS, el mayor banco de Suiza, anuncia pérdidas de 7.740 millones de euros.

- 8 abril: El FMI calcula que las pérdidas derivadas de la crisis ascienden a 600.000 millones de euros. El BCE adjudica 15.000 millones de dólares y la FED otros 50.000 millones en una operación conjunta.

- 15 mayo: Barclays, el tercer banco del Reino Unido, anuncia una caída de su beneficio tras sufrir una depreciación de sus activos de 1.006 millones de libras.

- 11 julio: IndyMac Bank, el segundo banco hipotecario estadounidense, pasa a ser controlado por las autoridades federales.

- 13 julio: La FED y el Tesoro de EEUU estudian medidas para salvar a las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac.

- 17 julio: Merrill Lynch anuncia pérdidas de 6.603 millones de dólares en el primer semestre.

- 22 julio: El banco Washington Mutual, uno de los mayores prestamistas de EEUU, anuncia pérdidas de 4.466 millones de dólares en el primer trimestre.

- 26 julio: El Congreso de EEUU aprueba ayudas al sector hipotecario de 3.900 millones de dólares.

- 5 agosto: La FED mantiene el tipo de interés al 2 por ciento. El grupo francés Société Générale anuncia una caída del 63 por ciento en su beneficio en el primer semestre y rebaja el valor de su cartera de activos.

- 7 septiembre: El Gobierno estadounidense anunció que intervendría las dos mayores compañías hipotecarias del país, Fannie Mae y Freddie Mac, en un intento por rescatar al sector.

- 11 septiembre: El banco estadounidense Washington Mutual (WaMu) pierde en una semana más de la mitad de su valor en bolsa.

- 14 septiembre: Diez bancos internacionales anuncian un programa de préstamos de 70.000 millones de dólares para hacer frente a la crisis, el colapso del banco inversor Lehman Brothers y la compra de Merril Lynch por el Bank of America.

- 15 septiembre: Lehman se declara en quiebra.

- 16 septiembre: Tras la quiebra de Lehman, la FED, el Banco de Inglaterra y el BCE inyectan masivamente liquidez en el sistema financiero. La aseguradora AIG, está en el punto de mira, así como Goldman Sachs y Morgan Stanley.

... y continuará.

domingo, 14 de septiembre de 2008

El gran colisionador de hadrones

Cuántas veces me lo habrá dicho mi madre: soy tan despistado, que si algún día ocurre el fin del mundo, no me enteraría hasta una semana después. Y en parte razón no le falta, porque me acabo de enterar que el apocalipsis estaba programado para el miércoles pasado, pero a mi nadie me dijo nada hasta ayer por la tarde. Joder, haberme avisado por lo menos el domingo, que me hubiera dado tiempo a despedirme de la gente.

Los de siempre, es decir, los medios de comunicación --que se suelen dedicar fundamentalmente a inventar y difundir bulos, para desviar la atención del personal de los asuntos que realmente son preocupantes y de paso meter miedo-- decían que tras la puesta en marcha del flamante acelerador de partículas, o gran colisionador de hadrones, recién inaugurado en Ginebra (Suiza), existía un alto riesgo de que accidentalmente se crease un agujero negro, que engulliría el planeta en unos pocos nanosegundos… así que por las mismas, nos iríamos a tomar por culo. Al final no sucedió nada, como casi siempre cuando anuncian el fin del mundo, por lo que tendremos que esperar hasta el 21 de diciembre de 2012, que es para cuando los mayas predijeron que todo se va ir al garete, pero esta vez de verdad.


Más allá de que el aparato este sirve para acelerar partículas y, en su defecto, crear agujeros negros, por más que he tratado de ilustrarme, no he sido capaz de comprender cómo funciona, ni si los resultados que se obtengan de los experimentos van a tener alguna aplicación práctica. Supongo yo que sí, porque si no se habrían pasado más de veinte años para construir el artilugio, ni hubiera costado la friolera de millones de euros que dicen… por cierto, quién los pillara. Uno que es de letras, y lo máximo que alcanza a comprender es la composición del átomo (electrones, protones y neutrones), cuando me sacan de ahí y me hablan que si de fermiones, quarks, fotinos, bariones… y demás mierda subatómica, me siento como un completo imbécil, que ha dedicado su vida a indagar en los chismes de reyes y reinas, papas, presidentes y dictadores, filósofos y artistas, en vez de ocuparme de lo realmente importante: tratar de comprender los misterios del universo y las leyes que lo regulan.


En fin, aunque me gustaría explicaros en que consiste el colisionador de partículas este, no me siento capacitado, por lo menos hoy, que me acabo de despertar, y por eso os invito a que veamos este documental, donde una panda de científicos, más que aclararnos las cosas, presumen de todo lo que saben y que el resto de los mortales, analfabetos funcionales, no alcanzamos a comprender.

parte 1 - parte 2 - parte 3 - parte 4 - parte 5


Si todavía tenéis dudas sobre en qué consiste este proyecto millonario del colisionador de hadrones, podéis ver otro vídeo, que de una manera más sencilla y en lenguaje llano, nos explica los verdaderos motivos que han impulsado a la comunidad científica a desarrollar este invento, y cuáles son sus verdaderos riesgos, si es que el experimento sale mal.

jueves, 11 de septiembre de 2008

11 de septiembre

Han pasado ya siete años, pero parece que fue ayer. Si preguntas a cualquier persona, recordará con nitidez y podría contar con detalle dónde se encontraba o qué estaba haciendo aquel día, cuando vio por televisión estrellarse unos aviones contra las torres gemelas de Nueva York. El que escribe estas líneas, con más motivo. Aquella mañana era la primera vez que iba al instituto, en compañía de uno de los hijos de mi familia de adopción. Esto sucedió un martes, pues el sábado acaba de llegar al aeropuerto de Washington, para pasar un mes con una beca de estudios aprendiendo inglés, o por lo menos intentándolo. Me llevaron en autobús hasta el condado de Lancaster, en Pensilvania, donde me estaba esperando la familia que me acogería en su casa durante este tiempo. Cuando sucedieron los atentados, llevaba tres días en los Estados Unidos, y apenas me había dado tiempo de ver ni conocer nada.

Recuerdo que a primera hora de la mañana, cuando llegue al instituto, o al highschool, como lo llaman por allí, había examen de Música. Como aquello no iba conmigo, me puse a hacer otra cosa. Me había llevado en la mochila una antología poética y me dio por ponerme a leer a Machado. Cuando iba por aquello de Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta / --no fue por estos campos el bíblico jardín--…, sonó el timbre que señalaba el final de la clase. Al cabo de un rato entró el profesor de Matemáticas, con un vaso de café en una mano y un transistor en la otra. Esto me llamó la atención, y me pregunté que si sería habitual que aquel tipo pasase de dar clase para terminar de desayunar y escuchar la radio. Como mi inglés tampoco era muy fluido, al principió no presté mucha atención a lo que decía el informativo. Como todo el mundo escuchaba las noticias, yo volví a lo mío y seguí leyenado: … son tierras para el águila, un trozo de planeta / por donde cruza errante la sombra de Caín.

Pasaron unos cinco minutos, y entonces advertí la cara de preocupación en todos mis compañeros de clase, que seguían absortos escuchando la radio. Hice un esfuerzo por entender auqello y me pareció que lo que estaban retransmitiendo no era nada bueno. Arranqué un trozo de papel de un cuaderno y le pedí a Tony, el hijo de la familia que me acogía, que me explicara qué estaba sucediendo. Como todos estaban en silencio y me hablaba cuchicheando, no me enteraba muy bien de lo que me quería decir; o acaso sí le entendí, pero no llegué a creérmelo, así que pensé que era yo el que no había captado correctamente la información. Cogió el papel y dibujó como dos rectángulos alargados, y un avión estrellándose contra uno de ellos. Al lado anotó: world trade center, NY y hyjackers (sic)… Entonces lo comprendí todo.


Cuando volvió a sonar el timbre, todo el colegio se reunió en los pasillos, y ya pude preguntar por los detalles de lo que estaba sucediendo. La gente andaba alterada, aunque no lo suficiente, porque nadie había visto todavía las imágenes en televisión. Algunos salimos a la puerta y miramos al cielo, pues acabábamos de escuchar que un tercer avión se había estrellado contra el Pentágono y otro sobrevolaba Pensilvania con los secuestradores a bordo. Pero el cielo estaba azul y limpio, demasiado tranquilo para presagiar que aquello fuera el fin del mundo.

Después de reunirnos en el comedor y rezar todos juntos, nos dejaron marcharnos a casa. La nuestra estaba apenas a doscientos metros del colegio, sólo había que cruzar un maizal para llegar andando. Cuando abrimos la puerta, nos encontramos a todo la familia viendo la televisión. También estaban los vecinos, que eran de la secta de los amish y, como sabéis, en casa no tienen ni radio, ni televisor ni ningún otro electrodoméstico; por eso habían venido enseguida, en cuanto se enteraron de lo que estaba sucediendo. Nada más llegar, fue el momento en que se derrumbó el primer rascacielos.

Aquella noche no dormí, aunque quienes seguramente pasaron peor noche fueron mis padres, ya que en aquellas circunstancias era casi imposible llamar por teléfono y el internet estuvo funcionando muy mal durante toda la tarde. Mis padres pensaban, según la información del programa de actividades que les habían facilitado cuando partí de España, que aquel día tenía que estar de visita en Nueva York. Finalmente no fue así, porque al llegar a América, hubo cambio de planes y se pospuso la excursión para el miércoles. Después tampoco llegué a visitar Manhattan, pero a veces se me ha pasado por la cabeza que quizá yo podría haber estado allí.

Todo me parecía un sueño, nunca pensé que me iba a tocar vivir de cerca un hecho histórico de tal magnitud, que cambiaría el rumbo de este siglo XXI que acababa de empezar; a mí, que apenas unas semanas después iba a empezar la carrera de Historia, y estaba viviendo la Historia en primera persona. Por motivos obvios, no pudimos ir a visitar Nueva York, como estaba planeado, pero sí estuve en Washignton D.C. y pude ver el enorme agujero que dejó el avión que se estrelló contra el Pentágono.


No podemos negar que aquel día marcó la vida de cada una de las personas que viven sobre este planeta, así como de las generaciones que aún están por venir. Cuando regresé a casa, mi abuelo, que de adolescente le tocó vivir la guerra civil, y había conocido una guerra mundial y otros avatares y desastres a lo largo de sus años, me dijo que nunca había pasado tanto miedo como aquel 11 de septiembre. Los atentados contra las torres gemelas, más allá de las víctimas y los daños que ocasionaron, fueron el anuncio de que a partir de entonces el mundo no iba a ser el mismo… y, en efecto, así fue. Me queda el consuelo de poder contarles a mis hijos y mis nietos que yo estuve allí.

Mi amigo Felipe y el que escribe este blog, a nuestra llegada a Cáceres. Fuimos objeto de atención por parte de todos los medios de comunicación locales.


viernes, 5 de septiembre de 2008

Apuntes sobre la crisis económica

Lo malo que tienen los medios de comunicación tradicionales (prensa, televisión) es que te hablan de todo y no te enteras de nada. Lo bueno de Internet es que si estas interesado en cualquier tema, puedes encontrar la información que necesitas para comprenderlo mucho mejor. También corres el riesgo de perderte, en un mar de páginas dedicadas todas a lo mismo, o encontrar datos erróneos, que te confundan aún más. Por eso, también es bueno contrastar.

Respecto a la crisis económica, todo quisqui habla de ella como si fuera diplomado por la Universidad de Harvard, y continuamente escuchamos cosas acerca del Euribor, del IPC, del PIB, de las hipotecas subprime, del FED, FMI, etc. y creemos que nos hemos enterado de algo, pero a la hora de la verdad, nada de nada. Por eso, al que le interese aprender, le recomiendo que le eche un vistazo al blog de Leopoldo Abadía, un profesor de economía jubilado que ha tenido la deferencia de escribir un informe, que día a día sigue actualizando, en el que nos explica de manera sencilla, pero con pelos y señales, las causas, elementos y posibles consecuencias de esta crisis que nos azota. Él la ha bautizado como la «crisis ninja», porque parece ser que todo este desbarajuste comenzó hace unos años en los EE UU, cuando los bancos comenzaron a conceder préstamos e hipotecas a personas sin ingresos fijos, sin un trabajo estable y sin propiedades que avalasen esos créditos (NINJA = No Income + No Job + no Assets).

Al final todo se resume en lo de siempre: a unos les toca pagar el pato, es decir, a quienes nos dicen que ahora nos tenemos que apretar el cinturón; mientras que otros, los que han provocado esta situación, no sólo se van de rositas, sino que además se siguen beneficiando; porque ya se sabe que la economía es como un juego, pero en el que unos nunca pierden.

domingo, 17 de agosto de 2008

Ataque preventivo de la URSS

Con esto del conflicto en Osetia del Sur, me han venido a la memoria algunos recuerdos de mi infancia, de otros tiempos en que todavía se hablaba de guerra fría, cuando Berlín era una ciudad separada en dos por un muro y los niños de aquel entonces jugábamos con unos muñecos que se llamaban los GiJOE. Con el paso de los años, a medida que iba teniendo conciencia de en qué mundo vivía, comprendí que estos soldados de elite no eran más que una banda de mercenarios a sueldo de los EE UU, y que sus enemigos del Comando Cobra guardaban un sospechoso parecido con los soviéticos, porque tenían su cuartel general en un país donde siempre hacía frío y estaba nevado, y por el acento que les pusieron en la serie de televisión.



Durante esta semana, nos hemos vuelto a llevar las manos a la cabeza cuando hemos visto a los blindados rusos invadir Georgia y a los cazas bombardear Tbilisi, la capital. ¡Un país que dentro de nada va a formar parte de la OTAN…! Parece ser que después de veinte años, el antagonismo imperialista entre las dos potencias continúa vigente. Lo vimos en los Balcanes, y ahora en el Cáucaso. Como opinaban los antiguos griegos, puede que la Historia sea cíclica, o como yo pienso: hay cosas que nunca cambian.


No, no, no, no,
No, no es posible
Se ha averiado mi respuesta flexible
Y ahora el bus, se ha vuelto loco
y no me quiere llevar al Orinoco

¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?
¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?
¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?
¡No sé!

No, no, no, no,
No tengo novia
Y no me mola el pacto de Varsovia
Ese señor me tiene gato
y no me mola el tratado de la NATO.

¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?
¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?
¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?
¡No sé!

No, no, no, no,
No, no es posible
lanzar un Yakovlev ocho con misiles
y ahora el bus se ha vuelto loco
y no me quiere llevar al Orinoco.
¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?
¿Qué harías tú en un ataque preventivo de la URSS?

(Polanski y el ardor, 1983)



P.S.: Por aquel entonces, tampoco se esmeraban mucho al escribir la letra de las canciones.

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