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viernes, 23 de marzo de 2012

Taller: «El concepto de 'Revolución' a través de la Historia: ejemplos en la Literatura y el Arte»


Edificio Embarcadero (Aldea Moret, Cáceres)

9, 13, 17 y 20 de abril de 2012


La intención de este taller es analizar el concepto de revolución política y su evolución desde la Antigüedad Clásica hasta nuestros días, sirviéndonos de su plasmación e influencia en las creaciones artísticas y literarias; además, trataremos de comprender hasta qué punto éstas también motivaron o acabaron convirtiéndose en iconos de algunos movimientos revolucionarios.


Organiza: Lemon y Coco

Lugar de celebración: Edificio Embarcadero. Aldea Moret, Cáceres. Líneas de autobús: L-1 y L-8.

Fechas: 9 (lunes), 13 (viernes), 17 (martes) y 20 (viernes) de abril de 2012.

Horario: de 18:00 a 20:00 horas.

Cuota de inscripción: 12 euros.                     Ficha de inscripción



- PROGRAMA -

BLOQUE I: DEFINICIÓN Y ANÁLISIS DEL CONCEPTO DE REVOLUCIÓN POLÍTICA
1. El concepto de Revolución
    1.1. Definición y campo semántico
    1.2. ¿Revolución, rebelión o revuelta?
    1.3. Clasificación y ámbito
2. ¿Por qué y cómo se inician las revoluciones?: Causas y mecanismos del cambio histórico
    2.1. ¿Cómo funciona el mundo?
          2.1.1. Breve introducción a la Teoría General de Sistemas
          2.1.2. Concepto de Crisis y sus fases: incertidumbre, miedo, alternativas, oportunidades, ruina y/o soluciones
          2.1.3. ¿Y después de la crisis, qué?: Revolución, Reacción o Reforma.
    2.2. ¿Juega Dios a los dados?: Azar y determinismo en la Historia.
          2.2.1. ¿Existe un motor de la Historia? ¿Cuál es?
          2.2.2. ¿Quién mueve los hilos?: La conspiración como motor del cambio histórico
                   2.2.2.1. Falsas banderas: el enemigo está en casa
                   2.2.2.2. Rápido y breve resumen de la Historia del siglo XX
          2.2.3. ¿Historiadores o profetas? ¿Puede el conocimiento del pasado ayudarnos a prever el futuro?
3. Momentos y fases de la revolución
4. Salidas de la revolución: autoritarismo vs. liberalismo, comunitarismo vs. individualismo


BLOQUE II: REVOLUCIONES Y REVOLUCIONARIOS A LO LARGO DE LA HISTORIA: SU PLASMACIÓN EN EL PENSAMIENTO, LA LITERATURA Y EL ARTE (PINTURA, ESCULTURA, MÚSICA Y CINE)
1. La primera revolución documentada de la Historia (c. 2.200 a.C.)
2. «Bienaventurados los mansos…»: Revoltosos y conformistas en la Biblia
3. Las cadenas de Prometeo: Triunfo y fracaso de algunas rebeliones en los mitos griegos
4. Argumentos a favor y en contra de la Revolución en la Filosofía Clásica: Sócrates, Platón, Aristóteles, Polibio, Cicerón, Séneca, etc.
5. ¿Traidores o héroes?: Los rebeldes en la Historia de Roma (Remo, Junio Bruto, Viriato, Sertorio, Espartaco, Julio César, Catulo, Bruto, Marco Antonio y Cleopatra, Boudica, la revuelta de los judíos, los mártires cristianos, etc.)
6. Tiranicidio y Asambleas: La influencia de los pueblos germánicos en el pensamiento político (ss. V-VIII)
7. Un largo período de oscuridad revolucionaria: La Edad Media (ss. VIII-XV)
    7.1. Bandidos, traidores, estudiantes y herejes
    7.2. El difícil equilibrio del Cid Campeador: ¿vasallaje o insubordinación?
    7.3. El Arcipreste de Hita y su Libro de Buen Amor (1330-1343)
8. ¿Reformistas o revolucionarios?: La Reforma Protestante y las Guerras de Religión (ss. XVI-XVIII)
9. El Siglo de Oro español: «Viva el rey y muera el mal gobierno»
    9.1. La picaresca y el germen de la contestación social
    9.2. El caballero andante y el modelo de líder revolucionario: de Amadís de Gaula a Don Quijote
    9.3. El derecho de resistencia en Fuenteovejuna (Lope de Vega) y El alcalde de Zalamea (Calderón de la Barca)
    9.4. Francisco de Quevedo: ¿subversivo o reaccionario?
10. Shakespeare: ¿antisistema o romántico?
11. Del Siglo de las Luces al de las Revoluciones (ss. XVIII-XIX)
    11.1. El bueno (Rousseau), el feo (Kant) y el malo (Voltaire)
    11.2. La primera revolución contemporánea y el nacimiento de una nación
    11.3. Libertad, Igualdad y ¿Fraternidad?: el proceso revolucionario francés
          11.3.1. La Marsellesa, el himno de la Revolución
          11.3.1. David, el pintor de la Revolución Francesa
    11.4. Goya, testigo del fracaso revolucionario en España
    11.5. El Romanticismo militante: la Literatura y el Arte al servicio de la Revolución (Lord Byron, Víctor Hugo, A. Dumas, E. Delacroix, Beethoven, Wagner, Espronceda, etc.)
    11.6. Los comienzos del Movimiento Obrero: Realismo y denuncia social
12. El siglo más espantoso de todos (s. XX)
    12.1. La Primera Guerra Mundial y los orígenes del antibelicismo (E. M. Remarque)
    12.2. La Revolución Soviética y el cine (Eisenstein)
    12.3. La Gran Depresión: Steinbeck y la cruda realidad
    12.4. Guerra y revolución en España (1936-1939)
          12.4.1. Poetas al servicio de una causa
          12.4.2. El cartel como medio de propaganda
          12.4.3. ¿Cómo influyó el cine en la guerra y la guerra en el cine?
          12.4.4. El altavoz del frente: canciones revolucionarias
    12. 5. Orwell y la Revolución
    12.6. El fotoperiodismo y la memoria visual de las revoluciones contemporáneas
    12.7. «Sed realistas, pedid lo imposible». Pintadas, eslóganes y carteles en Mayo del 68
    12.8. De la copla a la canción protesta
          12.8.1. «Suspiros de España»
          12.8.2. Sudamérica: la música como arma revolucionaria
    12.9. Regreso a los orígenes: el graffiti como medio de expresión revolucionaria (Bansky)
    12.10. Superhéroes, villanos y revolucionarios en el Cómic: Tintín (Hergé), Mafalda (Quino), V de Vendetta (Alan Moore), etc.
13. Revoluciones de colores, primaveras en el desierto, indignados y #WorldRevolution: La Posmodernidad y la Revolución en curso.

BLOQUE III: ¿CÓMO EMPEZAR UNA REVOLUCIÓN?
1. La Literatura y el Arte: ¿inspiración o reflejo de los movimientos revolucionarios?
2. ¿Qué libros leer y qué películas ver antes de la última revolución?
    2.1. Noam Chomsky
    2.2. Michael Moore
    2.3. José Saramago
    2.4. José Luis Sampedro
    2.5. Carlos Taibo
    2.6. Leonardo Boff
    2.7. Hannah Arendt: Sobre la revolución (1963)
    2.8. Ayn Rand
    2.9. Stéphane Hessel: ¡Indignaos! (2010) y ¡Comprometeos! (2011)
    2.10. Edgar Morin: La Vía: para el futuro de la Humanidad (2011)
    2.11. Gene Sharp: La política de la acción no violenta (1973) y De la dictadura a la democracia (1993)
    2.12. Peter Joseph: Zeitgeist (2007-2011)
3. DOCUMENTAL: ¿Cómo empezar una revolución? (2011)

Mas información en Twitter y Facebook

viernes, 23 de abril de 2010

«Ser poeta»



Ser poeta é ser mais alto, é ser maior
Do que os homens! Morder como quem beija!
É ser mendigo e dar como quem seja
Rei do Reino de Aquém e de Além Dor!

É ter de mil desejos o esplendor
E não saber sequer que se deseja!
É ter cá dentro um astro que flameja,
É ter garras e asas de condor!

É ter fome, é ter sede de Infinito!
Por elmo, as manhãs de oiro e de cetim...
É condensar o mundo num só grito!

E é amar-te, assim perdidamente...
É seres alma, e sangue, e vida em mim
E dizê-lo cantando a toda a gente!


Dedicado a todos los cacereños, que hoy celebran la festividad de su patrón, al igual que catalanes, aragoneses, alcoyanos, portugueses, ingleses, búlgaros, georgianos, lituanos, chilenos, genoveses, etc.; también a los arqueros, prisioneros, herreros, artistas de circo, boy scouts, montañeros, etc.; a los castellano-leoneses, por ser el día de su comunidad; a todos los lectores empedernidos, que no podrían desenvolverse en esta vida sin un libro entre las manos… y a todos aquellos que alguna vez han deseado ser poetas.

martes, 16 de febrero de 2010

La película de la semana: «Zatōichi»

La semana pasada, durante la reunión del Club de Lectura en la Biblioteca Pública, tuvimos la ocasión de ver y comentar la película de Takeshi Kitano, Zatōichi (座頭市), ganadora, entre otros muchos premios, del León de Plata del Festival Internacional de Cine de Venecia en su edición de 2003.

La película está ambientada en el Japón del siglo XIX y narra las aventuras de Zatōichi, --genialmente interpretado por el mismo Kitano--, un vagabundo ciego que vive de lo que gana dando masajes y jugando a los dados. Sin embargo, bajo su humilde y débil apariencia esconde un secreto: es un letal guerrero y disciplinado maestro en el arte de la espada. En su deambular de aquí para allá, llega a un pueblo aislado en las montañas, que sufre la opresión de los secuaces de Ogi, un cacique que domina los burdeles y las casas de juego del lugar. Tiene como lugarteniente a Ginzo, que dirige una banda de matones que exige a los habitantes del pueblo que les paguen a cambio de protección, sino quieren atenerse a sus represalias. Los atropellos de Ginzo aumentan desde el momento en que contrata los servicios de un hábil espadachín, un rōnin o samurái mercenario llamado Hattori. Zatoichi traba amistad con una pobre mujer de nombre Oume, su sobrino Shinkichi, muy aficionado a los dados, y dos geishas, Okinu y Osei, que en realidad no son tales, sino que han llegado a la misma aldea con la intención de vengar el asesinato de sus padres.

La película es una nueva adaptación de las aventuras de Zatōichi, un personaje muy popular en Japón, que protagonizó veintiséis películas (desde 1962 hasta 1989) y varias series de televisión, que tuvieron un gran éxito. En todas estas ocasiones estuvieron protagonizadas por Shintarō Katsu, que falleció en 1997. La versión que vimos era una especie de homenaje que le brinda Takeshi Kitano. Tanto las más antiguas como ésta más reciente se basan asimismo en una novela de Kan Shimozawa, que después colaboraría en los guiones de varias de las películas de Zatōichi, incluida ésta.

Además del citado León de Plata, Zatōichi también recibió los premios a la mejor película, el del público y a la mejor banda sonora en el Festival Internacional de Cine de Cataluña y el premio del público en el Festival Internacional de Cine de Toronto, ambos en sus ediciones del 2003.

Takeshi Kitano (北野 武) es un personaje polifacético: actor, cineasta, comediante, escritor, poeta, pintor, diseñador de videojuegos…, al que seguramente muchos de nosotros conocemos por ser uno de los presentadores de ese programa de nuestra infancia --recuperado recientemente por Cuatro--, que en buena parte marcó la concepción que tenemos sobre Japón y los japoneses: me estoy refiriendo a Humor amarillo.

La película cuenta con un argumento muy entretenido y una mejor ambientación, que nos transporta de lleno a la época de los samuráis, por otra parte, la predilecta por el cine japonés. Si bien puede parecer que las escenas de violencia son excesivas, éstas vienen mitigadas por algunos simpáticos golpes de humor… De todas maneras, se trata de una película entretenida y que además refleja muy bien un período histórico interesante, que a muchos todavía nos resulta desconocido por su lejanía geográfica.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Club de lectura virtual MILLENNIUM


¿Por qué un Club de Lectura virtual? Tras el éxito cosechado por los clubes de lectura tradicionales, en que un grupo de personas comparten lecturas y se reúnen periódicamente para comentar su experiencia, nos gustaría dar un paso más con la aplicación en un nuevo formato de las ventajas de las redes sociales y la web 2.0.

¿En qué va a consistir? En la lectura compartida de las novelas del escritor sueco Stieg Larsson, que han cosechado un éxito mundial y estuvieron entre las más vendidas del 2009. Los lectores podrán participar con su experiencia y comentarios en una página de la red social Facebook creada para este propósito.


¿Cómo puedo participar? Solamente debes tener un perfil en Facebook y unirte al grupo Club de lectura virtual MILLENNIUM. Biblioteca Pública de Cáceres.

La Biblioteca Pública de Cáceres pondrá a disposición de los lectores que lo deseen un lote de 25 ejemplares de cada uno de los tres títulos que componen la colección. Para acceder al préstamo de los libros deberás tener el carné de la biblioteca y darte de alta previamente en el grupo de Facebook. Escribe un correo electrónico a millennium.caceres@gmail.com con tus datos personales y nº de carné, y recibirás una contraseña. Presentando la misma en el mostrador de la biblioteca, te facilitarán el présamo del ejemplar solicitado.

El préstamo de los ejemplares será por un tiempo limitado, dentro de los siguientes plazos:

Los hombres que no amaban a las mujeres – 1 de febrero a 15 de marzo

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina – 15 de marzo a 1 de mayo

La reina en el palacio de las corrientes de aire – 1 de mayo a 15 de junio

¿Qué plazo hay para inscribirse? El grupo en Facebook ya se encuentra operativo y si deseas retirar uno de los ejemplares de biblioteca puedes hacerlo habiendo solicitado previamente la contraseña.

¿Se van a celebrar sesiones presenciales? Sí, al final de la lectura de cada novela nos reuniremos para intercambiar impresiones. Las fechas de estos encuentros serán anunciadas con anterioridad en la página web del grupo.

Para más información:

Biblioteca Pública "A. Rodríguez-Moñino / M. Brey"
C/ Alfonso IX, 26 - 10004 CÁCERES

Teléfono: 927 00 16 00 / Fax: 927 00 68 62
Correo electrónico:
biblioteca.caceres@juntaextremadura.net
Web:
www.bibliotecaspublicas.es/caceres

Horario:
LUNES- VIERNES 9,30:00 h - 13:30 h y 17:00 h - 20:00 h
Sala Infantil (salvo vacaciones): 17 h - 20 h
SÁBADOS Y DOMINGOS: 9 h - 14:00 h y 17:00 h - 21:00 h
VERANO (Julio y Agosto): 08:15 - 14:45 h
FESTIVOS: cerrado.

miércoles, 6 de enero de 2010

«El caballito jorobado»

Como suele ser natural, la mañana de Reyes nos devuelve a la memoria recuerdos de nuestra infancia. No sé que edad tendría por entonces, pero me acuerdo perfectamente de una película de dibujos animados que echaban por televisión. Además debimos tenerla un tiempo grabada en vídeo, porque creo haberla visto después en más de una ocasión.

Gracias a Youtube, esta mañana he vuelto a encontrar esa película. Se trata de El caballito jorobado (Konyok-gorbunok), rodada en 1976 por el director ruso Ivan Ivanov-Vano, quien en 1947 ya había dirigido una primera versión en blanco y negro (según dicen, mejor que ésta que ahora vamos a ver). El caballito jorobado es un cuento popular ruso, que fue publicado en forma de poema en 1834 por Piotr Yershóv y adapatado después innumerables veces al ballet. Aunque la grabación no es muy buena, espero que os guste esta película y que os traiga tantos recuerdos como a mí de aquella lejana mañana de Reyes.


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miércoles, 30 de diciembre de 2009

Lo mejor y lo peor del 2009

Siempre que un año se acaba parece que estamos obligados a reflexionar y rendir cuentas de todos los meses anteriores. Como para el nuevo año me he propuesto no ser menos que nadie, a continuación voy a escribir una entrada que seguramente repitan muchos otros blogeros en sus respectivas bitácoras: una lista con lo mejor y lo peor del 2009.

Cine
- Lo mejor: Sin duda alguna, Avatar. Recomiendo verla preferiblemente en 3D.
- Lo peor: Luna Nueva, la continuación de la saga para preadolescentes sobre vampiros y demás memeces.

Televisión
- Lo mejor: La irrupción como monologuista de Kiko Rivera Pantoja, alias Paquirrín. Pinchando en el siguiente enlace podéis ver las dotes cómicas del apañado hijo de la tonadillera.
- Lo peor: Iba a decir que el circo montado en torno a la cara nueva de Belén Esteban, pero por no caer en los tópicos me quedo con que en los telediarios prácticamente sólo hablan del tiempo que hace o va a hacer (que si llueve, que si no, que si nieva…).

Música
- Lo mejor: La muerte (o el asesinato) de Michael Jackson… Hubo que soportar un par de semanas con sus canciones en todas las emisoras, y hasta algún tema inédito y una película, pero por lo menos ahora ya duerme el sueño de los justos.
- Lo peor: El disco de versiones de Ramoncín, licenciado en Historia y miembro destacado de la SGAE.

Literatura
- Lo mejor: La saga Millennium del sueco Stieg Larsson y, sobre todo, el personaje de Lisbeth Salander.
- Lo peor: Que Dan Brown vuelva a arrasar en las librerías con su cuarto truño seudo-histórico… aunque tampoco voy a opinar al respecto, cuando no me he leído ninguno.

Política internacional
- Lo mejor: Las fotos de las hijas góticas de ZP con Obama… y los montajes que luego circulaban por la red.
- Lo peor: El premio Nobel de la Paz para Obama ¿Dónde se ha visto que a alguien le den un premio por algo que va a hacer pero todavía no ha empezado?

Política nacional
- Lo mejor: Espérate que piense…
- Lo peor: Todo, y cada vez peor.

Política local
- Lo mejor: Los proyectos del aeropuerto, el Corte Inglés, la Ronda Este, etc. ¡Perdón! Me he equivocado de año… que eso no lo vamos a ver hasta el 2050.
- Lo peor: Las obras del jodido Plan E, que aparte de no dejarme dormir la siesta desde el mes de mayo, no eran más que una excusa para gastar dinero en chapuzas absurdas --como levantar calles que apenas hacía dos meses que se habían abierto… o construir una fuente en una calle por la que no pasa ni Pirri--, en lugar de ejecutar proyectos pragmáticos y de envergadura: autovías, ferrocarriles, aeropuertos, centrales energéticas, etc. Yo que sé, ¡un montón de cosas!

Internet
- Lo mejor: Que en series yonkis puedas ver todas las temporadas completas de Curro Jiménez.
- Lo peor: La disposición final primera del anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible.

Qué va a seguir igual en 2010: La megafonía de tapizados Pilar y Montaña dando la murga todas las mañanas. Por cierto, si también te considerar afectado por esta contaminación acústica matutina, puedes unirte al grupo de Facebook «Odio al tapicero».

Qué puede cambiar en el 2010: Quizá este año, y si no el próximo, se comience a poner en marcha una revolución a nivel mundial que cambie definitivamente los caducados modelos que nos impiden progresar: en economía, consumo, energía, política, educación, etc.

martes, 17 de noviembre de 2009

I Jornadas «Relaciones Península Ibérica-Japón»

Paraninfo de la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres

1 y 2 de diciembre de 2009


DÍA 1. MAÑANA. CONFERENCIAS:

10:00 h. D. Eduardo Javier Alonso Romo (Universidad de Salamanca): “Jesuitas luso-castellanos en Japón (1549-1640): siete casos paradigmáticos”.

11:00 h. D. Francisco Javier Tovar Paz (Universidad de Extremadura): “Orientalis latinitas: miradas del cine sobre el Humanismo Cristiano en Japón”.

12:00 h. Pausa.

12:30 h. Dª Belén Bañas Llanos (Universidad de Extremadura): “Filipinas: punto de encuentro entre la Península Ibérica y Japón”.

13:30 h. D. Juan Carlos Rodríguez Masa (Universidad de Extremadura): “Primeras relaciones entre la Península Ibérica y el Imperio del Sol Naciente”.

DÍA 1. TARDE.

Comunicaciones:

17:00 h. D. Antonio Rodríguez González (Universidad de Extremadura): “Japón y la Guerra Civil Española: verdad, propaganda y más de una anécdota”.

17:30 h. Dª Ana Isabel Baptista Sánchez (Universidad de Cádiz): “Mitología japonesa: un comentario sobre publicaciones en castellano”.

Conferencia:

18:00 h. D. Fernando Cid Lucas (AOE. Universidad Autónoma de Madrid): “Diego de Collado y Pedro de Burguillos: dos extremeños en el Imperio del Sol Naciente”.

DÍA 2. MAÑANA. CONFERENCIAS:

10:00 h. Dª Anjhara Gómez Aragón (Universidad de Sevilla): “El manga y el anime japonés en España: diferencias y similitudes de los otakus japoneses y los otakus españoles”.

11:00 h. D. César Chaparro Gómez (Universidad de Extremadura): “Palabra e imagen en la predicación de los jesuitas en Oriente (siglo XVI)”.

12:00 h. Pausa.

12:30 h. Dª Yolanda Fernández Muñoz (Universidad de Extremadura): “La pintura japonesa en el período Edo: características, escuelas y principales autores”.

13:30 h. D. Andrés José Pociña López (Universidad de Extremadura): “Escritores de Extremo Oriente en lengua portuguesa”.

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jueves, 11 de junio de 2009

Presentación de «La reina en el palacio de las corrientes de aire»


Martes, 23 de junio, a las 19:00 horas en el Salón de Actos de la Biblioteca Pública de Cáceres.

Intervienen:

Manuel Simón Viola, escritor y crítico literario

Félix Esteban - Fernando Cid - Antonio Rodríguez, coordinadores de los clubes de lectura en castellano de la Biblioteca Pública de Cáceres

martes, 19 de mayo de 2009

Hasta luego, Benedetti

Ha tenido que ser una mala noticia la que me ha impulsado a romper este silencio que duraba ya más de un mes. Pero precisamente en este momento, no encuentro palabras para describir lo que siento, ni cómo me siento… todo lo contrario a lo que él fue capaz de hacer durante toda su vida. Hoy, más que nunca, creo que nos faltan las palabras…




Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

domingo, 22 de marzo de 2009

«Rostro de vos»

Como no existen dos sin tres, concluiremos esta jornada dedicada a la poesía y la buena literatura escuchando a mi querido Mario Benedetti. La escena que incluyo a continuación pertenece a la película El lado oscuro del corazón, que recomiendo a quien no haya tenido ocasión de verla, porque aparte de unos diálogos en que se recoge una magnífica antología de versos de Benedetti, Gelman, Girondo…, es idónea para inundar de nostalgia y acompañar esta primavera que acaba de comenzar.




Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.

«Gracias y desgracias del ojo del culo»

Personalmente, no puedo recitar, ni siquiera mencionar a Góngora, si inmediatamente no me enchufo una dosis de Quevedo, pero del Quevedo auténtico, como el que viene a continuación:


Dirigidas a Doña JUANA MUCHA, MONTÓN DE CARNE, mujer gorda por arrobas.
Escribiólas JUAN LAMAS, EL DEL CAMISÓN CAGADO.
Edición de DANIEL LEBRATO, maestro oculista.

Quien tanto se precia de servidor de vuesa merced, ¿qué le podrá ofrecer sino cosas del culo? Aunque vuesa merced le tiene tal, que nos lo puede prestar a todos. Si este tratado le pareciere de entretenimiento, léale y pásele muy despacio y a raíz del paladar. Si le pareciere sucio, límpiese con él, y béseme muy apretadamente. De mi celda, etcétera.

No se espantarán de que el culo sea tan desgraciado los que supieren que todas las cosas aventajadas en nobleza y virtud, corren esta fortuna de ser despreciadas de ella, y él en particular por tener más imperio y veneración que los demás miembros del cuerpo; mirado bien es el más perfecto y bien colocado dél, y más favorecido de la naturaleza, pues su forma es circular, como la esfera, y dividido en un diámetro o zodíaco como ella. Su sitio es en medio como el del sol; su tacto es blando: tiene un solo ojo, por lo cual algunos le han querido llamar tuerto, y si bien miramos, por esto debe ser alabado, pues se parece a los cíclopes, que tenían un solo ojo y descendían de los dioses del ver. El no tener más de un ojo es falta de amor poderoso, fuera de que el ojo del culo por su mucha gravedad y autoridad no consiente niña; y bien mirado es más de ver que los ojos de la cara, que aunque no es tan claro tiene más hechura. Si no, miren los de la cara, sin una labor, tan llanos que no tienen primor alguno, como el ojo del culo, de pliegues lleno y de molduras, repulgo y dobladillos, y con una ceja que puede ser cola de algún matalote, o barba de letrado o médico. Y así, como cosa tan necesaria, preciosa y hermosa, lo traemos tan guardado y en lo más seguro del cuerpo, pringado entre dos murallas de nalgas, amortajado en una camisa, envuelto en unos dominguillos, envainado en unos gregüescos, abahado en una capa, y por eso se dijo: Bésame donde no me da el sol. Y no los de la cara, que no hay paja que no los haga caballeriza, ni polvo que no los enturbie, ni relámpago que no los ciegue, ni palo que no los tape, ni caída que no los atormente, ni mal ni tristeza que no los enternezca. Lléguense al reverendo ojo del culo, que se deja tratar y manosear tan familiarmente de toda basura y elemento ni más ni menos; demás de que hablaremos que es más necesario el ojo del culo solo que los de la cara; por cuanto uno sin ojos en ella puede vivir, pero sin ojo del culo ni pasar ni vivir.

Lo otro sábese que ha habido muchos filósofos y anacoretas que, para vivir en castidad, se sacaban los ojos de la cara, porque comúnmente ellos y los buenos cristianos los llaman ventanas del alma, por donde ella bebe el veneno de los vicios. Por ellos hay enamorados, incestos, estupros, muertes, adulterios, iras y robos. Pero ¿cuándo por el pacífico y virtuoso ojo del culo hubo escándalo en el mundo, inquietud ni guerra? ¿Cuándo, por él, ningún cristiano no aprendió oraciones, anduvo con sinfonía, se arrimó a báculo ni siguió a otro, como se ve cada día por falta de los de la cara, que expuestos a toda ventisca e inclemencia, de leer, de fornicar, de una purga, de una sangría, le dejan a un cristiano a buenas noches? Pruébenle al ojo del culo que ha muerto muchachos, caballos, perros, etc.; que ha marchitado hierbas y flores, como lo hacen los de la cara, mirando lo ponzoñosos que son: por lo que dicen que hay mal de ojo. ¿Cuándo se habrá visto que por ser testigo de vista hayan ahorcado a nadie por él, como por los de la cara, que con decir que lo vieron forman sus calumnias los escribanos? Fuera de que el ojo del culo es uno y tan absoluto su poder, que puede más que los de la cara juntos. ¿Cuándo se ha visto que en las irregularidades se metan con el ojo del culo? Lo otro, su vecindad, es sin comparación mejor, pues anda siempre, en hombres y mujeres, vecino de los miembros genitales; y así se prueba que es bueno, según aquel refrán: Dime con quién andas, te diré quién eres. Él se acredita mejor con la vecindad y compañía que tiene que no los ojos de la cara, que éstos son vecinos de los piojos y caspa de la cabeza y de la cera de los oídos, cosa que dice claro la ventaja que les hace el serenísimo ojo, del culo. Y si queremos subtilizar más esta consideración, veremos que en los ojos de la cara suele haber por mil leves accidentes, telillas, cataratas, nubes y otros muchos males; mas en el del culo nunca hubo nubes, que siempre está raso y sereno; que, cuando mucho, suele atronar, y eso es cosa de risa y pasatiempo. Pues decir que no es miembro que da gusto a las gentes, pregúnteselo a uno que con gana desbucha, que él dirá lo que el común proverbio, que, para encarecer, que quería a uno sobremanera, dijo: Más te quiero que a una buena gana de cagar. Y el otro portugués, que adelantó más esta materia, dijo: Que no había en el mundo gusto como el cagar si tuviera besos. Pues ¿qué diremos si probamos este punto con texto del filósofo que dijo?:

No hay contento en esta vida
que se pueda comparar
al contento que es cagar.

Otro dijo lo descansado que quedaba el cuerpo después de haber cagado:

No hay gusto más descansado
que después de haber cagado.

Los nombres que tiene juzgarán que no tiene misterio. ¡Bueno es eso! Dícese trasero, porque lleva como sirvientes todos los miembros del cuerpo delante de sí, y tiene sobre ellos particular señorío. Culo, voz tan bien compuesta que lleva tras sí la boca del que le nombra. Y ha habido quien le ha puesto nombre gravísimo y latino llamándole antífonas y nalgas, por ser dos; otros, más propiamente, le llaman asentaderas; algunos, trancaílo, y no he podido ajustar por muchos libros que he revuelto para sacar la etimología; lo más que he hallado es que se debe decir tancahigo, por lo arrugado y pasado que siempre está.

Con más facilidad topé por qué se decía al lindo ojo del culo manojo de llaves: por lo redondo del cabo y muchas molduras que hacen aquel mismo repulgo, y viene bien con los que llaman cofre al culo, que es darle cerradura.; y en los animales vemos que la Naturaleza les cubre el culo con la cola o rabo, para que como parte más necesaria y secreta, estuviera acompañado tapado y abrigado, y con mosqueador para de verano, y en las aves lo mismo. Si miramos su ocupación, es hacer lo que ninguno nunca hizo ni pudo: pues en este mundo todos hemos menester a otros para ser proveídos: el alguacil al corregidor, el corregidor al oidor, el oidor al presidente, el presidente al rey. Pero el culo se provee a sí mismo y aún en el presidente, servidor por otro nombre (que así llaman al bacín), cosa equívoca a los derretidos de las damas.

El culo no tiene cosa común, ni aunque me pruebes que hace cámaras, a imitación de otros muchos, pues lo que él hace son mojones, que son fin de términos, para dar a entender que en llegando al culo no has de pasar adelante.

Háceme fuerza que en las almonedas dicen: ¿Hay quién puje?; que ni sé si convidan a cagar (propiamente entonces pujar) o si a comprar; con que es cierto que tiene grandes preeminencias, cuando se valen de sus voces para otras cosas. Hasta los excrementos o mierda (pasa adelante, porque no te empalagues con tan dulce plato) son de provecho, pues según defienden los doctores galenistas y boticarios droguistas, son buenos para desligar Cárdeno y Alberto los del lagarto para los ojos; los de bestias, que llaman estiércol, es con lo que se fertilizan los campos, y a quien debemos los frutos; la del gato de Algalia, no hay que probar ni examinar cuánto es su valor y estimación; la mierda del buey, o boñiga, para inmensos remedios es provechosa. Esto probado y asentado, ¿habrá curioso alguno que diga que los ojos de la cara tienen alguna virtud? Luego el ojo del culo, él por sí solo, es mejor y de más provecho que los ojos de la cara.

Lo que dicen del culo (los que tienen ojeriza con él) es que pee y caga, cosa que no hacen los ojos de la cara; y no advierten lo cuitados que más y peor cagan los ojos de la cara y peen que no el del culo, pues en ellos no hay sueño que no lo caguen en cantidad de legañas, ni pesadilla o susto que no meen en abundancia de lágrimas, y esto sin ser de provecho, como lo que echa el culo, como ya queda probado.

Lo del pedo es verdad, que no lo sueltan los ojos; pero se ha de advertir que el pedo antes hace al trasero digno de laudatoria que indigno de ella. Y, para prueba desta verdad, digo que de suyo es cosa alegre, pues donde quiera que se suelta anda la risa y la chacota, y se hunde la casa, poniendo los inocentes sus manos en figura de arrancarse las narices, y mirándose unos a otros, como matachines. Es tan importante su expulsión para la salud, que en soltarle está el tenerla. Y así, mandan los doctores que no les detengan, y por esto Claudio César, emperador romano, promulgó un edicto mandando a todos, pena de la vida, que (aunque estuviesen comiendo con él) no detuviesen el pedo, conociendo lo importante que era para la salud. Otros dijeron que lo había hecho por particular respeto que se debe al señor ojo del culo.

Pues decir que no es bullicioso un pedo, ¡bueno es eso! ¿Hay cosa de más gusto que ver en un concurso grande, si se suelta uno, el rumor que mete y qué agudos acuden todos a taparse las narices, como está dicho, y otros que más lo huelen, haciendo la disimulada toman tabaco?

Y es probable que llega a tanto el valor de un pedo, que es prueba de amor; pues hasta que dos se han peído en la cama, no tengo por acertado el amancebamiento; también declara amistad, pues los señores no cagan ni se peen, sino delante de los de casa y amigos. Y un portugués preguntado cuál era la parte principal del cuerpo dijo que el culo, que se asentaba primero que nadie y aunque fuese delante del rey.

Los nombres del pedo son varios: cuál le llama soltó un preso, haciendo al culo alcaide; otros dicen: fuésele una pluma, como si el culo estuviera pelando perdices; otros dicen: tómate ese tostón, como si el culo fuera garbanzal. Otros dicen algo crítico: cuesco, derivado de la enigma; y otros han dicho: Entre peña y peña el alba, río que suena. De aquí se levantó aquel refrán que dice: Entre dos peñas feroces, un fraile daba voces. Y finalmente, dijo el otro: El señor don Argamasilla cuando sale chilla.

Baste ya de probanzas de la nobleza del señor don Pedo y pase por ahora plaza de don caballero que porque no digan me revuelco demasiado no le acoto con otros muchos lugares y autoridades.

Dejo de tratar de los pedos degollados, si bien con esto conocerán de su hidalguía y caballería y grandeza que tiene el culo en este caso. Pues su fortaleza ¿quién la encarecerá?, si es tanta que el sólo limpiarse con un paño delgado se deja de modo por las dos partes, que es más difícil de tomar que la inclusa.

Y, volviendo a los demás sentidos, digo que lo que se queda en el pañuelo de la boca es gargajo, y lo de las narices moco, y lo de los ojos legañas, y lo de los oídos cera; pero lo queda del culo en la camisa es palomino, nombre de ave muy regalada. Fuera de que los ojos no tienen cosa señalada con que limpiarse; que a veces piden el pañuelo prestado a las narices y a la boca, y otras se limpian con las manos, y al mismo tenor los otros sentidos. Mas volviendo al culo, ¡qué de firmas de grandes señores ha iluminado! ¡Qué papeles de los más íntimos amigos no ha visto! ¡Qué de libros de los hombres más doctos ha gastado! ¡Qué de billetes de damas ha firmado! ¡Qué de procesos importantes ha manchado! y, ¡qué de camisas de Cambray y Holanda ha teñido! Y al fin le han servido de limpiadera las mejores y más hermosas manos del mundo, según aquel:

La mano de marfil es muy forzoso
que al culo de su dueña haya llegado.

Y lo merece todo, porque también, sin ser abeja, hace cera o cerote (que así dicen de los medrosos).

Hasta las melecinas deben su ganancia al ojo, que aunque no ve, algunos dijeron que veía Fulano la luz por el ojo del culo de Zutano. Y en verdad que no es vista que invidiar.

De si tiene alguna gracia o no los culos sería largo de contar, baste decir que culos que se conocen, en la calle se saludan. Marcial dice que son saludadores compressis narebus Joven salutat, que en español quiere decir: represando las nalgas saluda a Júpiter, tratando de uno que se peió y por eso algunos le dan tanta antigüedad que dicen: ¿Qué tiene que ver el culo con el pulso? Como si dijeran de una cosa que no da cuidado ninguno y muy con verdad comparándola a otra que de cada accidente se desconcierta.
Y si nos dilatamos en esta materia será proceder infinito, sólo digo que en cuanto he hablado y ponderado del culo aunque me queda el rabo por desollar, que sus gracias son muchas y muy dignas de ponderación, como no son menores sus desgracias siguientes:

DESGRACIAS DEL OJO DEL CULO

PRIMERA DESGRACIA

Enseña un ayo mugriento la lición a un descuidado niño. Encomiéndasela a la memoria y como potencia vil pásasele y jugando, olvida y en pena de lo que pecó la memoria abre el culo a azotes.

SEGUNDA

Va un estudiante un madrugón a una viña, vendimia a la mitad de ella, lleva un lagar en el estómago, topa con una fuente, y porque se lo pide el gusto bebe hasta hartarse: pícase la sed y deshácese en cámaras y págalo el ojo del culo.

TERCERA

El otro mesurado o engullidor miserable, por comer de balde llenó tanto el estómago que se ahitó movido del apetito y págalo el culo a puro jeringazos.

CUARTA

Tiene un mal curado enfermo modorra y porque el humor se le ha apoderado de los sentidos y los descuidos que tuvo el poco prevenido médico, lo paga el culo a puro sanguijuelas que lo sajan vivo.

QUINTA

Sábese, según doctrina de muchos filósofos, que el regüeldo es pedo malogrado y que hay algunos tan desdichados que no se les permite llegar al culo, así lo enseña Angulo que no ha acabado de salir por la boca cuando le dicen todos: ¡Vaya a una pocilga!, y cuando sale por el ojo del culo todo es aplaudido y cuando más le dicen cuerno, como otro tenía costumbre de decir cuando uno se peía ¡cuerno! por ahí comas carne y por la boca mierda, y papa te vea la madre que te parió porque te vea más medrado; en las sopas te lo halles como garbanzo, con esa música te entierren, sabañones y mal de gamones, coz de mula gallega, por donde salió el pedo meta el diablo el dedo, la víbora el pico, el puerco el hocico, el toro el cuerno, el león la mano, el cimborrio de El Escorial y la punta de mi caracol te metan amén.

SEXTA

Da el otro extranjero en caballerear, bizarrear y servir a damas y traer mucha bambolla y fausto, falta a los negocios y pierde el crédito y lo que pecaron los miembros genitales lo paga el inocente culo. Pues al punto dicen: Fulano ya dio de culo.

SÉPTIMA

Va el otro narciso, pisaverde a pie por la calle en tiempo de todos y por más cuidado que pone en las chinas o piedras que están descubiertas para asegurar los pies y andar de guija en guija, resbálase el pie y hace pedazos el pobre culo y de más a más se hace una plasta de todo que le coge de pies a cabeza.

OCTAVA

Da el otro pobre a la medianoche en tiempo de invierno una correncia o evacuación de tripas y porque con la priesa que tiene no se acuerda bien hacia donde quedó el brasero o barreño de la lumbre tropieza en él y hace pedazos las piernas y el culo, cobrando con esta desgracia enfermedad para muchos días.

NONA

Tan desgraciado es el culo que hasta los animales les muerde el lobo por él y en las monas se ve que porque quieren descansar y sentarse a menudo se llenan el culo de callos y por eso han dado en decir: Fulano tiene más callos que culo de mona.

DÉCIMA

Viene el otro picarón a sentir el calor del verano y porque yéndose a rascar la comezón de una ladilla frisona le estorbó el matarla una horrenda población de pendejos que topa hacia el culo, determina de matarlas con unas tijeras y teniendo las manos torpes y no ver lo que hace ni poder sufrir más el ser puerco abre a tijeretazos el pobre culo.

UNDÉCIMA

Viene la otra pobre casada o doncella a descubrir más de lo que fuera menester su natural inclinación de ser puta, tiene celo de ello el galán y causa cuidado al marido y por dar a entender que conocen la fragilidad y imperfección del sujeto, dicen: de res que se mea el rabo, no hay que fiar.

DUODÉCIMA

Dale al otro una apretura en la calle o cógele en la comedia, sale con priesa a buscar dónde desbuchar, y porque no llegó tan presto a las necesarias o le embarazó algún nudo ciego, emplástase o embadúrnase de mierda el pobre culo.

DECIMOTERCERA

Viene el otro estudiante o platicante de medicina y al ir a ordenar un medicamento a la cocina topa a la criada que se había hecho del ojo, y ella por darle gusto y apagar el fomes de la concupiscencia y titilaciones venéreas, empieza sus cernidillos y bamboleos, diviértese con el gusto y acribilla a golpes el pobre culo de escalón en escalón.

DECIMOCUARTA

Vienen las Carnestolendas, alégranse las gentes en diferentes festines y por no más de antojo de muchachos o pasatiempo de hombres ociosos pagan los culos de los perros atándoles a la cola mazas diferentes.

DECIMOQUINTA

Vese el otro pobre condenado toreador de a pie embestido del toro, vuélvese para huir, túrbase o no salen los pies con presteza y por no salir ellos presto degárrale el toro el pobre culo.

DECIMOSEXTA

Va una vieja a echar una ayuda a un enfermo, ve poco, no la ha templado bien, encájasela dos dedos del culo, y dale entre las nalgas con ella, escáldale el culo que paga el pobre el descuido de la vieja borracha.

ÚLTIMA DESGRACIA

Finalmente, tan desgraciado es el culo que siendo así que todos los miembros del cuerpo se han holgado y huelgan muchas veces, los ojos de la cara gozando de lo hermoso, las narices de los buenos olores, la boca de lo bien sazonado y besando lo que ama, la lengua retozando entre los dientes, deleitándose con el reír, conversar y con ser pródiga y una vez que quiso holgar el pobre culo le quemaron.

«A Júpiter»

Ayer se celebraba el Día Internacional de la Poesía. En calidad de coordinador de un club de lectura, me endilgaron el siguiente poema de Góngora, para que lo leyera en un acto que tuvo lugar en el Gran Teatro, ante una escasa presencia de público y ausencia casi plena de autoridades. El soneto en cuestión recoge en clave irónica el episodio mitológico del rapto de Ganimedes.


Tonante monseñor, ¿de cuándo acá
fulminas jovenetos? Yo no sé
cuánta pluma ensillaste para el que
sirviéndote la copa aún hoy está.

El garzón frigio, a quien de bello da
tanto la antigüedad, besara el pie
al que mucho de España esplendor fue,
y poca, mas fatal, ceniza es ya.

Ministro, no grifaño, duro sí,
que en Líparis Estérope forjó,
piedra digo bezar de otro Pirú,

las hojas inflamó de un alhelí,
y los Acroceraunios montes no.
¡Oh Júpiter, o tú, mil veces tú!



jueves, 12 de marzo de 2009

J. Sánchez Adalid en el Club de Lectura


Durante estas últimas semanas, en el Club de Lectura de Historia hemos estado leyendo El Mozárabe, novela histórica ambientada en el esplendor del califato andalusí y la convulsa situación europea próxima al año mil. Con motivo de esta lectura se han desarrollado también una serie de actividades, como varias visitas al casco antiguo de la ciudad, para conocer algunos restos que se conservan de época islámica: sus torres y murallas, el aljibe del Palacio de las Veletas o la Casa Museo árabe Yusuf Al Burch.

Entre los objetivos del Club de Lectura contemplamos la posibilidad de reunirnos con los autores de las novelas que hayamos leído. Por eso, tras la lectura de El Mozárabe y como colofón a las actividades que la han acompañado, decidimos organizar este encuentro con Jesús Sánchez Adalid. El escritor extremeño nos hablará sobre este libro en concreto, así como del resto de su producción literaria; y los miembros del club tendrán la oportunidad de conocerle en persona y formularle las preguntas que les haya suscitado la lectura.

Para dar a conocer las actividades que desarrollamos en el club de lectura, decidimos invitar a todo el que desee participar en este coloquio con Jesús Sánchez Adalid. Tendrá lugar el próximo lunes 16 de marzo, a las 19:00 h., en el salón de actos de la Biblioteca Pública de Cáceres.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

El derecho al delirio

El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuándo nació.

El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera. Una invitación al vuelo. Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio.

La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar.

¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.

La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.

En ningún país irán presos los muchachos que se niegan a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán
nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.

Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra.

La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú; en Argentina, las
locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.

La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar; seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

Eduardo Galeano: Patas arriba. La escuela del mundo al revés. Madrid: Siglo XXI, 1998; págs. 341-344.


martes, 23 de diciembre de 2008

Queda prohibido

Otra felicitación navideña, que acabo de recibir. Se trata de este hermoso poema titulado Queda prohibido. En la postal dice que es de Neruda, aunque a mí me parece que no… Sin embargo, esto no le resta credibilidad ni belleza.



Queda prohibido

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,

no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

La elegía de Marienbad


Stefan Zweig dedica uno de los episodios de sus Momentos estelares de la Humanidad a describir el proceso de creación de una de las obras maestras de la lírica europea: la Elegía de Marienbad de Johann W. von Goethe. En el verano de 1823, el poeta alemán a punto de cumplir setenta y cinco años, se instala en Marienbad (Bohemia), ciudad conocida por las propiedades curativas de sus aguas termales. Un año antes había sufrido una grave enfermedad que le mantuvo inconsciente y postrado en la cama, y ahora necesita encontrar calma y sosiego, más que inspiración. Pero al poco de llegar, se siente rejuvenecer y de repente sucumbe al viejo embrujo, a la eterna magia. Otra enfermedad se apodera de su ser: cae profundamente enamorado de Ulrike von Levetzow, una muchacha de apenas diecinueve años, a la que corteja como cualquier otro joven, y llega incluso a pedirle matrimonio.


Goethe nunca obtuvo respuesta de aquella dulce niña, y por eso, cuando apremia el momento de partir, en el transcurso del viaje que le lleva de Karlsbad a Weimar, desde el 5 al 12 de septiembre, redacta y le dedica esta elegía, quizá uno de los más sinceros y profundos poemas de amor que nunca se han escrito.

Como es razonable, no pienso torturaros con la versión original en alemán, pues además reconozco que nunca me atreveré a estudiar la lengua de Goethe y Schiller. He encontrado una traducción aceptable y espero que ésta sea de vuestro agrado:



Acostumbra el dolor al hombre dejar mudo.
Milagro es que yo pueda deciros lo que sufro
.


¿Qué puedo yo esperar de este reencuentro,
de la flor no cortada de este día?
Infierno y paraíso están abiertos.
Mi corazón vacila entre uno y otro.
Pero, ¡fuera las dudas!, si ella viene
y en sus brazos al cielo me levanta.

Así, pues, sí, se te abre el paraíso,
donde eterna es la vida y la belleza;
deseos y esperanzas se te colman,
que no es posible allí más anhelo,
pues contemplando su belleza única
quedó seca la fuente de las lágrimas.

Con sus alas veloces corre el día
y atropellados pasan los minutos.
Al caer la tarde me besó, entregada,
y otro beso mañana me dará.
Las horas como hermanas se parecen,
pero en verdad distinta es cada una.

Pero este beso último ha segado
con crueldad y dulzura mis amores.
Mis pasos dudan en el mismo umbral
Donde un ángel me expulsa con su fuego.
Mis ojos miran la sombría senda,
la puerta celestial, que me han cerrado.

Y, plegado en sí mismo, el corazón,
como si nunca hubiese estado abierto,
o como si en el cielo las estrellas
nunca hubieran sentido su reflejo,
angustias y reproches ya le ahogan
y una oprimente atmósfera respira.

¿Es que el mundo no rueda? ¿Ya las rocas
no dan su santa sombra, o las cosechas
no maduran, los prados no se extienden
junto al río entre arbustos y matojos?
¿El universo mundo ya no acoge
en su esférica forma a tantos seres?

Qué clara y qué ligera, con sus rizos,
entre un coro de nubes, como un ángel,
su figura la viste sobre el cielo,
surgiendo de un perfume que no olvidas.
Igual que entonces cuando era en el baile
la más encantadora de las jóvenes.

Pero sólo un momento a la quimera
de esta imagen etérea te entregas.
Dentro del corazón la ves más clara.
Allí es muchas y es ella misma siempre
y de todas las formas y manera
adorable resulta y siempre amada.

Aún la recuerdo allí, junto a la puerta,
colmándome de dicha, y que, al marcharme,
aún volvió a despedirse y a aquel último
beso aún dejó un último en mis labios:
como con fuego se quedó grabada
esta imagen de amor en mi recuerdo.

Mi corazón levanta firmes muros
que lo guardan y guardan esa imagen,
que su alegría esparce en cada hora;
nada sabe de sí cuando ella calla,
libre se siente entre tan fuertes lazos,
y sólo late para agradecerlo.

Si ya mi corazón sintió algún día
que el amor se alejaba para siempre,
ahora de nuevo gozo y esperanza
siento al tomar alegres decisiones.
Si es el amor el que al amante inspira
nadie más inspirado que yo mismo.

¡Y todo a causa de ella! Porque a veces
una zozobra inunda cuerpo y alma
y terribles visiones nos rodean,
mirando en torno el corazón vacío.
Mas ya apunta de nuevo la esperanza
si ella a aquellos umbrales ahora asoma.

La paz de Dios --enseñan-- más felices
nos vuelve aquí en la tierra que la fría
razón desconsolada, pero yo
esa paz la he encontrado en la presencia
tranquila de la amada, cuando siento
que a ella pertenezco, y para siempre.

En el fondo del alma siempre existe
el anhelo de darse libremente
a algo que no sabemos, puro y claro,
cuyo nombre ignoramos, y creemos
que ser buenos en ese afán consiste.
Y yo era bueno si con ella estaba.

Tu mirada era el sol que derretía,
el aire en primavera era tu aliento,
que toda frialdad fundiendo barre.
De su invernal caverna al egoísmo
tu calor lo rescata y ya no queda
ni un resto de amor propio, vano y terco.

Y podrías decirme: «Cada hora
es un regalo amable de la vida.
Apenas si un recuerdo es lo pasado;
Lo futuro imposible es conocerlo.
Sentí miedo en la hora del crepúsculo,
pero al caer la noche alegre estaba.

Por eso, haz como yo: mira el presente,
Míralo con prudencia y nada aplaces.
Corre alegre a su encuentro, a los trabajos
entrégate del todo y al amor,
que así serás el centro donde estés,
como un niño obstinado e invencible.»

Puedes hablar así --me decía yo--
porque algún dios te concedió su gracia
y todo el que disfruta tu presencia
se siente un elegido de los dioses.
Pero si alguna vez de ti me apartan,
¿de qué me servirá tu buen consejo?

Pues bien, ya ahora estoy lejos. ¿Qué he de hacer?
No lo sé, la verdad. Y eso que sobran
motivos de belleza alrededor.
Pero más me deprimen que me alientan.
Una nostalgia me envenena el alma
y tan sólo en llorar hallo consuelo.

Que brote el llanto, pues, aunque las lágrimas
nunca lo que arde dentro apagarán.
Con aparente calma me desgarran
vida y muerte mi pecho sin descanso.
Yerbas habrá que el cuerpo curen, pero
no para un alma que no espera nada.

Si su imagen me falta, ¿qué haré yo?
Recrearla mil veces, bondadosa
o esquiva, y entregada, y vacilante,
llena de luz, de oscuridad cubierta.
Pero este ir y venir, confuso y vano,
¿podrá sanarme acaso de mi mal?

* * *

Dejadme aquí, mis fieles camaradas,
al borde del camino, entre las rocas.
Seguid vosotros descubriendo el mundo,
la vastedad del cielo y de la tierra.
Atentos a sus mínimos detalles,
desvelaréis secretos y misterios.

Que el mundo y yo caminos diferentes
seguiremos, por más que un día los dioses
su elegido me hicieran. Pero hoy
a prueba me pusieron, y el regalo
envenenado de Pandora tuve.
Unos labios besé, que me rechazan;
dulce veneno con que me han matado
.

Traducción de Enrique Baltanás.

Momentos estelares de la Humanidad


Esta misma mañana hemos terminado de comentar en el club de lectura los últimos capítulos de los Momentos estelares de la humanidad, del escritor austriaco Stefan Zweig. Personalmente, reconozco que éste libro que me ha sorprendido y satisfecho por igual, y por lo mismo recomiendo a cualquiera que tenga interés que no dude en leérselo. Stefan Zweig no era historiador, pero bien podía haberlo sido, por la rigurosidad y apasionamiento con que describe tanto los acontecimientos como a los protagonistas de éstos, que él considera los momentos cumbre de la Historia de la Humanidad. Sobre todo cabe destacar la maestría con que penetra en los aspectos más introspectivos de la psicología de personajes del calibre y la complejidad de Cicerón, Händel, el capitán Scott, Dostoievsky, Tolstói o Lenin. En este mismo sentido, Zweig cultivó profusamente a lo largo de su vida el género biográfico; y tras la lectura de los Momentos estelares, estoy deseando tener entre mis manos la biografía de Fouché, una de las mejores que sobre cualquier personaje histórico se hayan escrito.

No quisiera entrar en demasiados detalles, pero no me apetece tampoco pasar por alto el peculiar concepto que Stefan Zweig tiene sobre la Historia:

En ese «misterioso taller de Dios», como respetuosamente llamara Goethe a la Historia, gran parte de lo que ocurre es indiferente y trivial. También aquí, como en todos los ámbitos del arte y de la vida, los momentos sublimes, inolvidables, son raros. La mayoría de las veces, en su calidad de cronista se limita a hilvanar, indolente y tenaz, punto por punto, un hecho tras otro en esa inmensa cadena que se extiende a lo largo de miles de años, pues toda crisis necesita un periodo de preparación y todo auténtico acontecimiento, un desarrollo (…). Han de transcurrir millones de horas inútiles antes de que se produzca un momento estelar de la humanidad.

Si se me permite, apuntaré que no puedo estar de acuerdo con esta afirmación del genial escritor austriaco. Este concepto de historia a trompicones, lo más alejado que uno puede escuchar respecto a las tesis braudelianas, no me acaba de convencer. Es cierto que existen momentos estelares, episodios sublimes que generalmente son los que aparecen consignados en los libros de Historia; pero no creo que en el largo camino de la Humanidad se pueda hablar de horas inútiles… La Historia Social y sus derivados nos enseñaron hace mucho tiempo que ningún suceso ni ningún sujeto, por insignificantes que parezcan, desempeñan un papel anónimo o aislado en el gran engranaje de la historia humana. No es necesidad, como señalaban los griegos, sino más bien azar, pero en ese continuo rodar de los dados por el tapete intervienen tantos factores como estrellas quedan en el universo, y si cambiase una sólo de las variables de la ecuación el resultado sería radicalmente distinto. Por eso mismo, todo acontecimiento y todo sujeto tienen la misma importancia a los ojos de la Historia, lo mismo el emperador que el siervo, al igual una cruenta batalla que cien años de paz… sin unos ni otros la historia no avanzaría, no existiría progreso. Los momentos que más llaman la atención del espectador no son más que espejismos que quizá --en esto le doy la razón a Zweig--, nos ayudan a sobrellevar la monotonía, creando modelos en que fijarnos, como Cicerón, o héroes a los que seguir, como el capitán Scott.


A veces me sorprendo a mí mismo. No había vuelto a pensar en cuestiones historiográficas desde aquellos exámenes --horribles, por cierto-- de quinto de carrera. En fin, tampoco quiero que se me caliente el coco… e incluso va a parecer que quisiera destripar al bueno de Zweig. En todo caso, es preciso tener en cuenta el contexto en que se escribió este libro --la Europa de entreguerras-- y las motivaciones del autor: Stefan Zweig era un entusiasta admirador de la dignidad humana y de la cultura occidental. Precisamente cuando el empuje arrollador del fascismo amenazaba con aniquilarlas para siempre, Zweig consideró que no tenía sentido seguir viviendo y se suicidó junto a su joven esposa. Afortunadamente, esta vez sí, se equivocó…

Para terminar, y resumiendo, me quedo con lo que alguien ha dicho sobre Stefan Zweig: que su pluma más bien parece un escalpelo. Como muestra, este otro párrafo, del comienzo del capítulo dedicado a la batalla de Waterloo. Me parece bastante significativo e incluso llego a encontrarle cierta actualidad ¿Por qué será?:

El destino impulsa a los poderosos y a los violentos. Durante años se convierte en el esclavo servil y sumiso de un solo hombre --César, Alejandro Magno, Napoleón--, pues ama al hombre elemental, que se asemeja a él, incontenible elemento. Pero a veces, en contadísimas ocasiones a lo largo de todos los tiempos, llevado por un peregrino humor se echa a los pies de algún indolente. A veces, y éstos son los momentos más asombrosos en la historia universal, el hilo de la fatalidad cae durante una fracción de segundo en unas manos por completo incompetentes. Ante el embate de la responsabilidad, que les introduce de lleno en el heroico juego de fuerzas cósmicas, tales hombres, más que afortunados, se sienten estremecidos, y casi siempre dejan que el destino que les ha caído encima se les escape entre las manos temblorosas. Sólo muy rara vez alguno de ellos, enérgico, enaltece la ocasión y con ella a sí mismo. Pues tan sólo por un segundo se entrega lo grande al insignificante. Y al que desaprovecha ese momento, jamás le concede una segunda oportunidad.

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