lunes, 4 de agosto de 2008

Adopciones sin fronteras

No quería entrar al trapo, porque pienso que lo mejor que uno puede hacer con esta gentuza es ignorarlos; pero ya que estamos, y para no perder el hilo de la actualidad, también quisiera hacerle notar al señor Suñé mi disconformidad con sus declaraciones (por morderme la lengua, ya que si me lo cruzo, lo más fino que se me ocurría decirle es que se su mofa me parece propia de un grandísimo hijo de puta). Calificativos aparte, lo que más me sorprende es que el tal carpintero, aficionado a la política, declarándose de izquierdas y progresista como el que más, se haga mala sangre porque precisamente lo que pagan los ricos de allí repercuta beneficiosamente en los pobres de aquí (al igual que el dinero de los extremeños que están en er taco se reparte entre todos los demás contribuyentes que no tienen la suerte de que su Declaración de la Renta les resulte a pagar).

Vamos a ver, San José venido a menos ¿pero usted a quién defiende? Quiero pensar que tiene de la picha echa un lío, porque si no va a resultar que todo lo que han dicho de usted (amenazas de muerte incluidas) tiene más legitimidad que los postulados que emanan de su verbigracia provinciana. Señor Suñe, un consejo: cuente hasta tres antes de hablar… o de escribir en su blog; y, por cierto, si aún con esas, luego tiene que pedir disculpas, no se dirija al ofendido en términos que aludan al mundo rural, pues después de todo esto, si algo ha quedado claro es que «de pueblo», usted el primero.