lunes, 14 de abril de 2008

Las torres de la muralla

Durante estos días, un grupo de especialistas contratado por el Ayuntamiento está trabajando a pie de calle en un exhaustivo estudio sobre las características de la muralla almohade y su estado actual de conservación. Del informe que se desprenda de estas investigaciones, además de servir para profundizar en el conocimiento de la cerca del casco antiguo, dependerán las futuras actuaciones encaminadas a poner en valor y posibilitar la visita de nuestra magnífica muralla, tan poco valorada y que, sin embargo, fue el motivo fundamental para que a Cáceres se le concediera el título de Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1986.

Aprovecho la ocasión para recordar los nombres de las torres, algunas de las cuales forman parte de nuestro paisaje cotidiano, aun cuando otras pasan desapercibidas, camufladas o escondidas entre construcciones más modernas. Lo suyo sería tener un mapa donde situar cada una de las torres, pero mientras consigo un plano digitalizado de la parte antigua, nos conformaremos con esta lista y unas cuantas fotos.

1. Torre de la Hierba (o de la Yerba).
2. Torre de las Piñuelas (desaparecida)
3. Torre del Horno
4. Torre del Arco de Santa Ana (o de la Vela)
5. Torre adosada
6. Torre del Postigo (o del Aver, o de la Ved)
7. Torre Redonda
8. Torre de la Mora o torreón de Perate (c/ Cornudilla)
9. Torre de Mari Lucas (baluarte en la c/ Cornudilla)
10. Torre de la Puerta de Mérida (restos)
11. Torre de la c/ Torremochada
12. Torre Desmochada o Torremochada
13. Torre albarrana (c/ Hernando Pizarro)
14. Torre adosada (Olivar de la Judería)
15. Torre coraja o de los Aljibes
16. Supuesta torre sobre el aljibe de la c/ Mira al Río
17. Torre de los Pozos (o del Gitano)
18. Torre coraja (restos)
19. Torre de la Puerta del Concejo (o del Arco del Cristo, o del Río)
20. Desaparecida
21. Torre (restos en el nº 18 de la c/ Caleros)
22. Torre ochavada (o redonda, o del nordeste)
23. Torre del Aire
24. Torre del Pobre (o del Socorro, o de la Puerta de Coria)
25. Torre del Rey
26. Torre Burraca o Buxaca («de la basura»)
27. Torre de Bujaco (o del Reloj)
28. Torre de los Púlpitos o Torrico (sustituyó a la Torre Nueva en el s. XV)


Torre de la Yerba


Torre del Aver


Detalle del muro de tapial


Torremochada


Conjunto de la Torre de los Pozos


Torre de Bujaco


Torre de los Púlpitos


Bibliografía:
- J. Sanguino Michel: «Conservemos la muralla», Diario de Cáceres, 27 de junio de 1914.
- L. Torres Balbás: «Cáceres y su cerca almohade», Al-Andalus, XIII, 2, 1948.
- F. Bravo y Bravo: «De la pequeña historia cacereña. Las torres del Horno y de la Yerba tienen los nombres trastocados», Diario Extremadura, 28 de mayo de 1975.
- Mª del M. Lozano Bartolozzi: El desarrollo urbanístico de Cáceres. Cáceres: Univ. de Extremadura, 1980.
- F. García Morales: «Un paseo alrededor de las murallas», HOY, 6 de febrero de 1982.
- J. Sánchez Paredes: «De la cerca almohade de Cáceres y otras cosas más. La torre indultada», HOY, 11 de julio de 1986.
- Mª G. Rodríguez Cerezo: «La muralla musulmana de Cáceres», Alcántara: revista del Seminario de Estudios Cacereños, nº 15, 1998, págs. 95-106.
- F. García Morales: «Las torres», HOY, 21 de junio de 1988.
- M.ª A. García Vivas; M. Paredes Pérez: «Arquitectura militar: torres monumentales de Cáceres», XVI Coloquios Históricos de Extremadura (Trujillo, 1987). Trujillo: Centro de Iniciativas Turísticas, 1988.
- F. García Morales: «Las murallas de Cáceres», HOY, 14 de marzo de 1990.
- F. Valdés Fernández: «La fortificación islámica en Extremadura: resultados provisionales de los trabajos en las alcazabas de Mérida, Badajoz y Trujillo y en la cerca urbana de Cáceres», Extremadura Arqueológica II. I Jornadas de Prehistoria y Arqueología en Extremadura (1986-1990). Mérida: Consejería de Cultura, 1991. Págs. 547-558.
- M. Mata Cascos: «Intervenciones en la muralla de Cáceres», La ciudad y sus muralla: conservación y restauración. Granada: Univ. de Granada, 1996.
- F. J. Sellers Bermejo et al.: Las torres ocultas del recinto amurallado de Cáceres. Cáceres: [s.n.], 1999.
- P. Gurriarán Daza y S. Márquez Bueno: «La muralla almohade de Cáceres: aspectos constructivos, formales y funcionales», Arqueología y territorio medieval, nº 10, 2003, págs. 57-118.
- M. Pulido Cordero y E. Cerrillo Martín de Cáceres: «Sobre una desaparecida torre de la muralla de Cáceres», Norba. Revista de Historia (Cáceres), nº 18, 2005, págs. 147-161.
- P. Gurriarán Daza y S. Márquez Bueno: Cáceres: una punta de lanza almohade frente a los reinos cristianos. [Badajoz]: Diario HOY, Museo de Cáceres y PROGEMISA, 2006.
- F. Acedo: «Soberbia protección», El Periódico Extremadura, 5 de marzo de 2006.
- Mª D. García Oliva: «Consideraciones sobre la estructura defensiva almohade y la expansión leonesa», La Península en la Edad Media: treinta años después. Estudios dedicados a José Luis Martín. Salamanca: Univ. de Salamanca, 2006. Págs. 159-174.

3 comentarios:

Francisco Acedo dijo...

Gracias, de nuevo, por la cita. De la foto republicana no te digo nada...
Un abrazo.

Antonio Norbano dijo...

De nada, hombre. No hay más remedio que citarte, cuando disfrutas del mérito de escribir sobre tantas cosas de nuestra ciudad y además eres capaz de hacerlo con rigor y buena pluma (criterios que muchos de los que andan sueltos por ahí pueden cumplir).
Respecto a la foto, no piensen que mi intención era hacer apología de ningún régimen, tan sólo rememorar la fecha. Me parece absurdo tratar de justificar o alabar sistemas políticos del pasado, cuando, por muy buenos que fueran, son imposibles de aplicar hoy día, precisamente porque forman parte del pasado. En cuanto a la Segunda República española, me quedo con sus avances en la difusión y promoción de la cultura: el teatro itinerante de García Lorca, así como las bibliotecas; la mejora de la calidad de la enseñanza, con la dignificación de la figura del maestro (tan necesaria en estos días)… la extensión de los derechos civiles: el sufragio femenino, la libertad religiosa… Ahora, la República estaba dirigida por seres humanos y, como en cualquier otro gobierno, todo no podía ser perfecto y se cometieron tantos errores como aciertos hubo… Sin embargo, la imperfección, tampoco justifica medidas alternativas. Sabemos a que nos referimos.
Creo que por encima de ideologías, partidos y países se encuentran las personas. Y las ideas sólo adquieren su naturaleza por la coherencia de quienes las defienden. Me hubiera gustado comentar tu entrada sobre el discurso de Carlos Hugo, pero finalmente no lo hizo. Ese podía ser el caso: la autogestión, de la que tanto hablan los integrantes de bandas antisistema y demás parias infectados de ladillas, no puede tomarse en serio si vemos defendiéndola a semejante gentuza; no obstante, es otra cosa si se toma la aplicación práctica que tuvo en la Yugoslavia de Tito y la posterior asunción de estos postulados por el carlismo. Las biografías tanto de Carlos Hugo como de su padre, don Javier, hacen merecedoras a sus ideas del crédito que se les debe. ¿O si no qué sucede con la otra rama del carlismo liderada por su hermano Sixto? No hay ideas sin personas que las piensen.
Por eso, esta fotografía quería que fuera un homenaje, más que al régimen republicano, a un hombre al que admiro y seguiré admirando profundamente: don Antonio Canales González. No sé si será el mejor alcalde que a tenido Cáceres, pero hay que reconocerle todo lo que hizo por esta ciudad y, sobre todo, por sus ciudadanos. Se preocupó siempre por los más desfavorecidos, pero no con discursos y promesas de paraísos revolucionarios, sino con medidas concretas: ahí está la Caja de Ahorros, la previsión social, las «casas baratas»… Era un hombre íntegro, socialista pero en la práctica, y, sin que por ello tuviera que haber contradicción, profundamente creyente… Su fusilamiento fue el mayor crimen que se cometió en esta ciudad, pero hasta ese momento supo dignificarlo gritando cuando los fusiles le apuntaban al pecho: «¡Viva la Virgen de la Montaña!»
(Lo siento, me he puesto a escribir y no me he dado cuenta de que la respuesta no va en proporción al comentario… Aunque puede que de aquí surga el primer debate de este blog).
Un abrazo, Francis.

Teresa dijo...

Me encanta tu blog, gracias a el estoy despejando muchas dudas sobre la historia de Cáceres.
¿Para cuando un libro?