viernes, 25 de abril de 2008

O Capitão dos Tanques

Hoy 25 de abril, nuestros vecinos portugueses celebran un año más el aniversario de la Revolución de los Claveles, aquella jornada gloriosa de 1974 en que unos cuantos militares se echaron a las calles de Lisboa para obligar al gobierno de la dictadura a dimitir, mientras las floristas del Terreiro do Paço les obsequiaban con los claveles que aquella mañana no pudieron vender, al estar los restaurantes cerrados.

Aquél fue un día plagado de héroes: uno por cada clavel calado en los fusiles de los soldados. Pero entre todos, la Historia eligió al capitán de caballería Fernando José Salgueiro Maia para que su nombre perdurase en la memoria de un pueblo y en los corazones de todos los que anhelaban la libertad.

Algunos le conoceréis por ser el protagonista de la película Capitanes de Abril, que de paso aprovecho para recomendar a quien no la haya visto. Hijo de un ferroviario, nacido en el cercano Castelo de Vide, Salgueiro Maia pasó buena parte de su carrera militar combatiendo en las colonias, primero en Mozambique y después en Guinea, donde día a día convivió con el horror de la maldita guerra y se dejó morir a muchos compañeros entre sus brazos. De regreso en Portugal y hastiado del sufrimiento inútil que había tenido que soportar, decidió junto con otros conjurados poner fin a aquella locura una soleada mañana de abril.


La siguiente canción es un homenaje a este héroe que supo despertar la esperanza en un pueblo que parecía dormido. Está interpretada por Vitorino, uno de los cantautores portugueses más reconocidos, y pertenece al disco titulado Abril, Abrilzinho, que recopila canciones infantiles dedicadas a la Revolução dos Cravos. A veces también se puede aprender Historia con una alegre canción. Espero que os guste tanto como a mí.




O Capitão dos Tanques

Era uma vez um homem
Que andou a fazer a guerra
Mas quis plantar cravos
Nos jardins da nossa terra.

Militar de poucas falas
Sabia bem o que queria,
Cansado de tantas mortes
Na guerra que então havia.

Era capitão dos tanques
Que o inimigo temia,
Mas nos seus canos pôs cravos
Com petalas de poesia.

Um dia de madrugada
Bateu forte o coraçao
Porque era chegada a hora
De vir destronar o Papão.

Para trás ficou Santarém
Na noite fresca de Abril
E os homens que o seguiam
Valiam por mais de mil.

E foi no Largo do Carmo
Que, valente, ergueu a voz
Para dizer ao Papão:
«Agora mandamos nós»

E nunca pediu em troca
Dessa linda valentia
Un título ou um posto
Pois lhe bastava a alegria

Foi-se embora antes de tempo
Quando a doença o levou
Regando só com as lágrimas
Os cravos que então plantou

Era o Salgueiro Maia,
Capitão do nosso Abril,
Pondo fim a velhos medos
Numa noite primaveril.

Se um menino perguntar:
«Este soldado quem foi?»
Respondemos-lhe a cantar:
«Maia foi o nosso herói.»


El autor de este blog junto al monumento que perpetúa la memoria del capitán Salgueiro Maia en su pueblo natal, Castelo de Vide (1 de noviembre de 2007)

1 comentario:

Anónimo dijo...

te felicito y saludo por tu visita a castelo de vide, ¿no estubiste en el cementerio?.-a25abril.org