domingo, 14 de septiembre de 2008

El gran colisionador de hadrones

Cuántas veces me lo habrá dicho mi madre: soy tan despistado, que si algún día ocurre el fin del mundo, no me enteraría hasta una semana después. Y en parte razón no le falta, porque me acabo de enterar que el apocalipsis estaba programado para el miércoles pasado, pero a mi nadie me dijo nada hasta ayer por la tarde. Joder, haberme avisado por lo menos el domingo, que me hubiera dado tiempo a despedirme de la gente.

Los de siempre, es decir, los medios de comunicación --que se suelen dedicar fundamentalmente a inventar y difundir bulos, para desviar la atención del personal de los asuntos que realmente son preocupantes y de paso meter miedo-- decían que tras la puesta en marcha del flamante acelerador de partículas, o gran colisionador de hadrones, recién inaugurado en Ginebra (Suiza), existía un alto riesgo de que accidentalmente se crease un agujero negro, que engulliría el planeta en unos pocos nanosegundos… así que por las mismas, nos iríamos a tomar por culo. Al final no sucedió nada, como casi siempre cuando anuncian el fin del mundo, por lo que tendremos que esperar hasta el 21 de diciembre de 2012, que es para cuando los mayas predijeron que todo se va ir al garete, pero esta vez de verdad.


Más allá de que el aparato este sirve para acelerar partículas y, en su defecto, crear agujeros negros, por más que he tratado de ilustrarme, no he sido capaz de comprender cómo funciona, ni si los resultados que se obtengan de los experimentos van a tener alguna aplicación práctica. Supongo yo que sí, porque si no se habrían pasado más de veinte años para construir el artilugio, ni hubiera costado la friolera de millones de euros que dicen… por cierto, quién los pillara. Uno que es de letras, y lo máximo que alcanza a comprender es la composición del átomo (electrones, protones y neutrones), cuando me sacan de ahí y me hablan que si de fermiones, quarks, fotinos, bariones… y demás mierda subatómica, me siento como un completo imbécil, que ha dedicado su vida a indagar en los chismes de reyes y reinas, papas, presidentes y dictadores, filósofos y artistas, en vez de ocuparme de lo realmente importante: tratar de comprender los misterios del universo y las leyes que lo regulan.


En fin, aunque me gustaría explicaros en que consiste el colisionador de partículas este, no me siento capacitado, por lo menos hoy, que me acabo de despertar, y por eso os invito a que veamos este documental, donde una panda de científicos, más que aclararnos las cosas, presumen de todo lo que saben y que el resto de los mortales, analfabetos funcionales, no alcanzamos a comprender.

parte 1 - parte 2 - parte 3 - parte 4 - parte 5


Si todavía tenéis dudas sobre en qué consiste este proyecto millonario del colisionador de hadrones, podéis ver otro vídeo, que de una manera más sencilla y en lenguaje llano, nos explica los verdaderos motivos que han impulsado a la comunidad científica a desarrollar este invento, y cuáles son sus verdaderos riesgos, si es que el experimento sale mal.

1 comentario:

Anónimo dijo...

el fin del mundo esta serca