viernes, 19 de septiembre de 2008

Un susto de muerte

Cada día son más sorprendentes las noticias que te puedes encontrar al leer el periódico. La siguiente es para mear y no echar gota. No obstante, me recuerda cuando hace ya varios años, en la final de la Copa Davis sonó «por error» el Himno de Riego, en lugar del himno oficial de nuestro país. La única diferencia es que en entonces más de uno estuvimos a punto de salir a la calle a celebrar el cambio de régimen, y ahora supongo que la gente habría corrido a encerrarse en sus casas muertas de miedo.


La localidad polaca de Dolny Slask se estremece al sonar por error el himno del III Reich

Los asistentes a la ceremonia de bienvenida de una delegación alemana que visita la localidad polaca de Dolny Slask, se quedaron helados al escuchar las notas musicales del himno del III Reich. El periódico Dziennik explica que el ayuntamiento de ese pueblo fronterizo está investigando si el incidente se trató de un error o de un sabotaje contra el proyecto de cooperación con el país vecino.

18/09/2008

Libertad Digital (EFE) Un error fue el causante de que el himno del III Reich, el que corresponde a la antigua Alemania nazi, sonase en la localidad polaca de Dolny Slask (suroeste de Polonia) para recibir a una delegación germana, una música que heló la sangre de los asistentes al recordar el período de la invasión alemana.

Según informa el periódico
Dziennik, la visita de los alemanes, que tenía por objeto firmar un acuerdo de cooperación, había sido concienzudamente preparada por el ayuntamiento de Dolny Slask, un municipio fronterizo con Alemania que, por primera vez, desarrollaba un proyecto de cooperación con el país vecino.

Cuando la delegación alemana llegó a la localidad, fue recibida con el himno
Deutschland, Deutschland über alles in der Welt, el mismo que sonaba bajo el delirio de Hitler y del nacionalsocialismo, cuando la dictadura nazi arrasó media Europa y, sobre todo, Polonia.

Las caras de los germanos eran un auténtico poema, cuenta
Dziennik, mientras que los polacos se morían de vergüenza ante semejante error, especialmente en un país en el que la invasión alemana y la II Guerra Mundial tienen todavía mucha presencia en la memoria colectiva.

Mientras, en el ayuntamiento de Dolny Slask buscan ahora al responsable de este error que, para algunos miembros de la corporación municipal, bien podría ser un sabotaje para avergonzarles frente a los vecinos alemanes.