miércoles, 31 de diciembre de 2008

Un año de cine

Un año más que se nos escapa… Durante éste he tenido ocasión y tiempo de hacer muchas cosas; entre otras ver películas, no tantas como hubiera deseado, pero sí unas cuantas. La economía no está como para dilapidar en ir cada semana al cine, aunque afortunadamente todavía contamos con los ciclos de la filmoteca, la sala de audiovisuales de la Biblioteca Pública, el cine de verano del Capitol y, por supuesto, con la posibilidad de bajarte cuanto quieras de Internet. Además de las novedades de la cartelera, me gusta recordar películas que hace tiempo que no veía. De todas ellas, y para que sirva de sugerencia a futuros espectadores, indico mi valoración personal:
- El hombre que sabía demasiado (Alfred Hitchcock, 1934) ˜˜˜˜
- Roma, 2ª temporada (VV AA, 2007) ˜˜˜˜˜
Varias entradas relacionadas: [1], [2], [3], [4], [5], [6].
- Siete novias para siete hermanos (Stanley Domen, 1954) ˜˜˜˜
- El séptimo sello (Ingmar Bergman, 1957) ˜˜˜˜˜
- 1492: La conquista del Paraíso (Ridley Scott, 1992) ˜˜˜
- Las hermanas Bolena (Justin Chadwick, 2008) ˜˜˜
- Yo, Claudio (VV AA, 1976) ˜˜˜˜˜



- El mercader de Venecia (Michael Radford, 2004) ˜˜˜˜
- La escopeta nacional (Luis García Berlanga, 1978) ˜˜˜˜˜
- Patrimonio nacional (Luis García Berlanga, 1981) ˜˜˜˜˜
- Nacional III (Luis García Berlanga, 1982) ˜˜˜˜˜
- Teresa, el cuerpo de Cristo (Ray Loriga, 2007) ˜˜
- 21 (Robert Luketic, 2008) ˜˜˜˜˜
- Los señores del acero (Paul Verhoeven, 1985) ˜
- Seda (François Girard, 2007) ˜˜˜˜
Una entrada relacionada.
- Iron Man (Jon Favreau, 2008) ˜˜˜
- El hombre que nunca existió (Ronald Neame, 1956) ˜˜˜˜
- El padrino (Francis Ford Coppola, 1972) ˜˜˜˜˜
Una entrada relacionada.
- El padrino. 2ª parte (Francis Ford Coppola, 1974) ˜˜˜˜˜
- Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (Steven Spielberg, 2008) ˜˜˜˜
Varias entradas relacionadas: [1], [2], [3], [4], [5].


- El padrino. 3ª parte (Francis Ford Coppola, 1990) ˜˜˜˜˜
- Persépolis (Vincent Paronnaud, Marjane Satrapi, 2007) ˜˜˜˜˜
Una entrada relacionada.
- La lozana andaluza (Vicente Escrivá, 1976) ˜˜˜˜
- Sin novedad en el frente (Lewis Milestone, 1930) ˜˜˜˜˜
- Bajo las estrellas (Félix Viscanet, 2007) ˜
- Las 13 rosas (Emilio Martínez Lázaro, 2007) ˜˜
- Across the Universe (Julie Taymor, 2007) ˜˜˜˜˜
- Hancock (Peter Berg, 2008) ˜˜˜
- Johnny cogió su fusil (Dalton Trumbo, 1971) ˜˜˜˜
- La Momia: La tumba del emperador Dragón (Rob Cohen, 2008) ˜˜˜
Una entrada relacionada.
- Deseo, peligro (Ang Lee, 2007) ˜˜˜
- 4 meses, 3 semanas y 2 días (Cristian Mungiu, 2007) ˜˜˜
- Mundial 78. La historia paralela (Gonzalo Bonadeo y Diego Guebel, 2003) ˜˜˜
- Promesas del este (David Cronenberg, 2007) ˜˜˜˜˜


- El último emperador (Bernardo Bertolucci, 1987) ˜˜˜˜˜
- Cuatro minutos (Chris Kraus, 2006) ˜˜˜˜
- Expiación, más allá de la pasión (Joe Wight, 2007) ˜˜˜
- Death Proof (Quentin Tarantino, 2007) ˜˜
- Los crímenes de Oxford (Álex de la Iglesia, 2008) ˜˜˜
- Star Wars: The Clone Wars (Dave Filoni, 2008) ˜˜˜
- Juno (Jason Reitman, 2007) ˜˜˜˜
- Che, el argentino (Steven Soderbergh, 2008) ˜˜˜˜˜
Una entrada relacionada.
- Forrest Gump (Robert Zemeckis, 1994) ˜˜˜˜˜
- Yo serví al rey de Inglaterra (Jirí Menzel, 2008) ˜˜˜˜˜
- Comandante (Oliver Stone, 2003) ˜˜
- Buda explotó por vergüenza (Hana Makhmalbaf, 2007) ˜˜˜˜˜
- Tropic Thunder (Ben Stiller, 2008) ˜˜˜


- Camino a la perdición (Sam Mendes, 2002) ˜˜˜˜
- Viva Zapatero! (Sabina Guzzanti, 2005) ˜˜˜
- Napoleón (Yves Simoneau, 2002) ˜˜˜
- La buena nueva (Helena Taberna, 2008) ˜˜˜˜
- The Queen (Stephen Frears, 2006) ˜
- Tintín y el Lago de los Tiburones (Raymond Leblanc, 1972) ˜˜˜
La película íntegra (en inglés).
- Rojos (Warren Beatty, 1981) ˜˜˜˜
- La pequeña tienda de los horrores (Roger Corman, 1960) ˜˜˜˜
- Ultimátum a la Tierra (Scott Derrickson, 2008) ˜˜˜


Puntuaciones: pésima (˜), mala (˜˜), buena (˜˜˜), muy buena (˜˜˜˜), excelente (˜˜˜˜˜)

El derecho al delirio

El nuevo milenio nace un primero de enero por obra y gracia de un capricho de los senadores del imperio romano, que un buen día decidieron romper la tradición que mandaba celebrar el año nuevo en el comienzo de la primavera. Y la cuenta de los años de la era cristiana proviene de otro capricho: un buen día, el papa de Roma decidió poner fecha al nacimiento de Jesús, aunque nadie sabe cuándo nació.

El tiempo se burla de los límites que le inventamos para creernos el cuento de que él nos obedece; pero el mundo entero celebra y teme esta frontera. Una invitación al vuelo. Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio.

La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar.

¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.

La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.

En ningún país irán presos los muchachos que se niegan a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán
nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.

Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra.

La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú; en Argentina, las
locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.

La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: «Amarás a la naturaleza, de la que formas parte»; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar; seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.

Eduardo Galeano: Patas arriba. La escuela del mundo al revés. Madrid: Siglo XXI, 1998; págs. 341-344.


jueves, 25 de diciembre de 2008

De paseo por Bélgica III

Me quedaba pendiente terminar de colgar las últimas fotos de mi escapada por tierras flamencas. Precisamente hoy hace ya un mes que estuve por allí. El tiempo se pasa volando, y más aun el mes de diciembre, entre tanto puente, celebraciones, comidas y demás. De aquí en adelante espero que todo me cunda más, porque si no este año que viene lo voy a tener que pedir con prórroga.


Más fotos de la fachada del Ayuntamiento. Todas las hornacinas estaban a rebosar de personajes, cada uno de ellos con su propia historia, por supuesto.

Monumento dedicado a Everard’t Serclaes, vecino de Bruselas que fue ejecutado en 1388, tras haber defendido la ciudad frente a las tropas de Luis II, conde de Flandes. Dicen que da buena suerte tocarle el brazo. Así está de desgastado, como el dedo gordo del pie del San Pedro de Alcántara en la Plaza de Santa María.

Una calle dedicada al Profesor Tornasol, nada menos...

... y un curioso trampantojo con Tintín y el Capitán Haddock.

Edificio de la Bolsa, de estilo paladiano, construido por el arquitecto Léon Suys entre 1867 y 1873. Algunos de los bajorrelieves y esculturas que decoran la fachada son obra de Auguste Rodin.

El Teatro Real se levantó en 1817 sobre el solar de una posada del siglo XV conocida como Hôtel des Monnaies, pero debido a que un incendio lo arrasó en 1855, sólo se conserva del primitivo edificio neoclásico la fachada y el frontón. El arquitecto Joseph Poelaert volvió a alzar el teatro después del desastre. El 25 de agosto de 1830, tras escuchar un encendido himno patriótico titulado Amour sacré de la patrie, la audiencia se lanzó a la calle, dando comienzo así la revuelta nacionalista que finalmente conduciría a la independencia de Bélgica respecto al Reino Unido de los Países Bajos.

Me llamó la atención: la «calle del puterío». En España somos más finos, y los solemos llamar barrios chinos.

Estatua de Alberto I, rey de los belgas entre 1909 y 1934.




Edificio Old England, joya del art nouveau construido en 1899 por el arquitecto Paul Saintenoy para albergar unos grandes almacenes.

Iglesia de St-Jacques-sur-Coudenberg, en la Place Royale. Pude haber sacado más fotos por esta zona, pero, como siempre, íbamos corriendo con la hora pegada al culo.


Place du Petit Sablon. Recibe este nombre por encontrarse situada en unos terrenos que antaño fueron unas marismas arenosas. La valla que encierra los jardines está rematada con cuarenta y ocho estatuas de bronce realizadas por el escultor de art noveau Paul Hankar; cada una de ellas representa un gremio medieval de la ciudad. También se puede contemplar una fuente construida en recuerdo de los condes de Egmont y Horn, que promovieron el levantamiento de los Países Bajos contra la corona y española y por este motivo Felipe II les mandó decapitar en la Grand Place. A cada lado se ubican otras doce estatuas de personajes de los siglos XV y XVI, entre ellos, Gerhard Mercator, el geógrafo flamenco que inventó el sistema de proyección cartográfica que utilizamos hoy en día.


Notre-Dame du Sablon, uno de los pocos ejemplos que quedan del gótico en el ducado de Brabante.

Y después de la caminata, nada mejor que un almuerzo. Tenía tan buena pinta, que no pude resistir a sacarle una foto para el recuerdo.

De vuelta a casa, nos encontramos con el europarlamentario y locutor de la COPE Luis Herrero, que muy amable accedió a hacerse una foto con nosotros y a firmarnos autógrafos.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Mensaje navideño de S.M. el Rey

No ha sido tarea fácil, pero uno tiene sus contactos… y recursos. Por eso, como primicia y con varias horas de antelación, aquí tenéis --íntegro y sin cortes-- el discurso de S.M. el Rey, que un año más en Nochebuena, después del preceptivo balance y dedicar unos minutos a analizar la situación mundial y nacional, nos desea, con orgullo y satisfacción, unas felices fiestas y próspero año nuevo a todos los españoles de bien (y a los que no lo son, también).



Si después de ver el video, os quedan ganas de seguir riendo, podéis ver el discurso alternativo. Mis contactos en la Casa Real me han comentado que siempre preparan dos, si por cualquier motivo, no fuera oportuno emitir uno de ellos. Pincha aquí para verlo.

martes, 23 de diciembre de 2008

Queda prohibido

Otra felicitación navideña, que acabo de recibir. Se trata de este hermoso poema titulado Queda prohibido. En la postal dice que es de Neruda, aunque a mí me parece que no… Sin embargo, esto no le resta credibilidad ni belleza.



Queda prohibido

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
no creer en Dios y hacer tu destino,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.

Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.

Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.

Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,

no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

Felicitación navideña

Hace unos días, me enviaron desde el Instituto Arqueológico Alemán (Deutsches Archäologisches Institut) la fotografía de un epígrafe recién descubierto. Se trata de una inscripción totalmente inédita, pues hasta el momento nadie había documentado nada parecido:


Para el profano en materia epigráfica, le indico a continuación su trascripción correcta:

Feliz navidad

lunes, 22 de diciembre de 2008

El dios Sabacio

En el libro de León Arsenal, Las lanzas rotas, que durante estas últimas semanas hemos estado leyendo en el club de lectura, me encuentro mencionado al dios Sabacio, una divinidad oriental de la que no sabía nada y que me ha llamado la curiosidad. Para saciarla he recurrido, como siempre, al Diccionario de mitología griega y romana de Pierre Grimal, que dice lo siguiente (pág. 472):

SABACIO (Σαβάζιος). Sabacio es un dios frigio cuyo culto tiene carácter orgiástico. Con frecuencia, en el mundo griego es asimilado a Dioniso y se le considera como un Dioniso más antiguo, hijo de Zeus y Perséfone. Se le atribuía la idea de domesticar los bueyes y someterlos al yugo. Así se explicaban las imágenes que lo representaban con cuernos en la frente.

Zeus pasaba por haberse unido a Perséfone adoptando la forma de una serpiente, para engendrar a Sabacio. En efecto, la serpiente era el animal sagrado del dios, y desempeñaba un papel en sus misterios. Se contaba, por ejemplo, que se había unido, también en forma de serpiente, a una de sus sacerdotisas, en Asia Menor, y le había dado hijos.

Sabacio no forma parte del panteón helénico propiamente dicho. Es importado, y no posee ningún ciclo mítico personal, por lo menos mito exotérico. Tal vez, en los misterios que se celebraban en su honor, su leyenda fuese más rica
.

Estela con representación del dios Sabacio (Museo de Tirana, Albania)

En Hispania se han documentando algunas evidencias del culto a Sabacio, concretamente en la costa mediterránea, como es de suponer, ya que esta región abierta al mar, gracias al comercio, era más permeable a influencias orientales y la adopción de divinidades foráneas, que en muchos casos acabaron sincretizándose con otros dioses locales.

Poco se conoce sobre los ritos y ceremonias que se desarrollaban en torno al culto a Sabacio. Parece ser que sus seguidores tenían aspiraciones escatológicas, y que en sus ceremonias de iniciación abundaban elementos relacionados con el ciclo agrícola y la fecundidad de los campos. Así, el iniciado era rociado con una mezcla de tierra y salvado, mientras pronunciaba estas palabras: «Huí del mal, hallé lo mejor» (Demóstenes, Sobre la corona, 259). Tanto el rito como la fórmula aluden a la resurrección después de la muerte, y todo ello posee una extraña similitud con el bautismo cristiano. Otras ceremonias de iniciación tenían que ver con serpientes, en este caso con un significado telúrico evidente, como vemos repetido en muchas otras religiones mistéricas de procedencia oriental (Fírmico Materno, De errore profanarum religionum, 10).

En Asia Menor, la difusión del culto a Sabacio parece estar influido por el monoteísmo imperante en los últimos siglos antes de Cristo, sobre todo debido al número e importancia de las comunidades judías allí establecidas. Es de suponer que este ambiente monoteísta posibilitara la implantación de la religión cristiana pocos años después.

Mano de bronce empleada en las ceremonias del culto a Sabacio, siglos I-II d.C. (British Museum)

Fuentes:
- A. Álvarez Miranda: Las religiones mistéricas. Madrid: Revista de Occidente, 1961; págs. 112-118.
- R. Turcan: Les cultes orientaux dans le monde romain. París: Belles Lettres, 1989; pág. 317.
- J. Tremolada i Trilla: «El culto de Sabacio en Hispania: los hallazgos de Ampurias y su entorno», Revista de arqueología, nº 202, 1998, págs. 32-41.
- F. J. Fernández Nieto: «La función de la Cueva de Fortuna: el antro báquico-sabizio y sus antecedentes», Antigüedad y cristianismo. Monografías históricas sobre la Antigüedad tardía, nº 20, 2003, págs. 437-464.

¡Ay, la Virgen!

¡Ay, la Virgen! Me acuerdo que exclamaba mi abuela, cada vez que recibía un sobresalto, o cuando escuchaba una mala noticia en el transistor que, inseparable, la acompañaba allá donde fuera, en el bolsillo de su bata. No sé si hubiera dicho lo mismo, de haber visto la portada de este mes de la revista Playboy (en su edición mejicana). Lo cierto es que yo me he quedado con la boca abierta, no por considerar que esto sea una blasfemia, ni mucho menos --líbreme la Virgen de la Montaña de ser tan retrógrado--, sino al ver cómo está la moza. Como diría un amigo mío: con vírgenes así, estarían las iglesias llenas…


sábado, 13 de diciembre de 2008

"El Mesías" de Händel

Esta tarde, en el Gran Teatro, el coro de la Orquesta de Extremadura interpretaba El Mesías de Händel. Un año más me he quedado sin poder escucharlo, es lo que tiene dejarlo todo para última hora. De todas maneras, nos conformaremos con las posibilidades que nos ofrece YouTube y, aunque sé que no es lo mismo, sirva esta magnífica interpretación del Aleluya para considerar oficialmente inauguradas las navidades. ¡Felices fiestas a todos!




Hallelujah! Hallelujah!
Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah!

Hallelujah! Hallelujah!

Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah!

for the Lord God Omnipotent reigneth.
Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah!

for the Lord God Omnipotent reigneth.
Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah!

for the Lord God Omnipotent reigneth.
Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah!
Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah!
Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah!
Hallelujah! Hallelujah!

The kingdom of this world is become
the Kingdom of our Lord and of His Christ, and of His Christ;
and He shall reign for ever and ever
and He shall reign for ever and ever
and He shall reign for ever and ever
and He shall reign for ever and ever

King of Kings,
for ever and ever. Hallelujah! Hallelujah!
and Lord of Lords,
for ever and ever. Hallelujah! Hallelujah!

King of Kings,
for ever and ever. Hallelujah! Hallelujah!
and Lord of Lords,
for ever and ever. Hallelujah! Hallelujah!

King of Kings,
for ever and ever. Hallelujah! Hallelujah!
and Lord of Lords,
for ever and ever. Hallelujah! Hallelujah!

King of Kings, and Lord of Lords,
and He shall reign for ever and ever
and He shall reign for ever and ever

King of Kings
for ever and ever. Hallelujah! Hallelujah!

and He shall reign for ever and ever,
for ever and ever,
King of Kings,
and Lord of Lords,
King of Kings,
and Lord of Lords,
and He shall reign for ever and ever,

King of Kings,
and Lord of Lords.
Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah!


V. Stefan Zweig: Momentos estelares de la humanidad: catorce miniaturas históricas. Barcelona, Acantilado, 2002; págs. 95-119.

viernes, 12 de diciembre de 2008

«La Vía de la Plata a su paso por la colonia Norba Caesarina»

Entre las actividades que al principio de este curso nos planteábamos para el Club de Lectura de Historia, se encontraba la posibilidad de reunirnos con los autores de algunos de los libros que leyésemos, o bien con especialistas que nos pudiesen proporcionar una visión más amplia del contexto histórico en que se desarrollasen las novelas.

Ante el éxito de participación que está teniendo el club y por la imposibilidad de admitir más miembros, pensamos que lo mejor sería que este tipo de actividades, así como las excursiones y otras visitas, estuvieran abiertas para los miembros de otros clubs de lectura en castellano o cualquier persona que deseara participar en ellas.

Por este motivo, lo que en principio iba a ser un encuentro informal con los miembros del Club de Lectura, se ha convertido en una conferencia a la que estáis todos invitados, y en la que os animo a participar. Durante estas semanas hemos estado leyendo Las lanzas rotas, de León Arsenal, una novela ambientada en la Celtiberia romanizada. La semana pasada visitamos el campamento romano de Cáceres el Viejo… y pensamos que como colofón a esta lectura y antes de despedirnos para pasar las navidades, nuestro buen amigo Juan Gil podría ilustrarnos sobre uno de los temas que más le apasionan y en que consideramos es uno de los mayores especialistas: las calzadas romanas.


De este modo, el próximo jueves día 18 de diciembre, a las 19’00 horas, en el Salón de Actos de la Biblioteca Pública, podréis asistir a este coloquio dirigido por el profesor y geólogo Juan Gil Montes, que llevará por título La Vía de la Plata a su paso por la colonia Norba Caesarina. En el transcurso de la misma tendremos ocasión de sacar a relucir asuntos controvertidos, como la identificación del campamento de Cáceres el Viejo con Castra Caecilia, el trazado exacto de la vía romana a su paso por nuestra ciudad, o la función de algunos yacimientos enclavados a lo largo de esta ruta. Os esperamos.

(Fotos: Juan Gil)

Tesoros sumergidos de Egipto

Tras regresar de Bruselas, el resto de la semana lo pasé en Madrid. Aproveché que hasta el viernes por la tarde carecía de obligaciones, para visitar exposiciones y recorrer las calles de la capital, imbuidas por completo de ambiente navideño. Afortunadamente se ha prorrogado varios meses la exposición de los Tesoros sumergidos de Egipto, que desde antes de verano tenía pendiente de visitar, y esta vez por fin pude acercarme a verla. Simplemente puedo decir que me pareció impresionante, tanto por la calidad y la cantidad de piezas expuestas, como por el planteamiento museográfico y los recursos empleados.


Salí de allí pensando que quizá el promotor de esta muestra, el arqueólogo submarino Frank Goddio, esté a un paso de revolucionar el concepto de patrimonio arqueológico. Me refiero en el sentido de que no sólo en la investigación, sino también en su protección, cada vez tengan más peso intereses privados y menos el capital público, ya sea estatal, regional o local, sin que por ello signifique un detrimento de los resultados científicos ni tampoco de la difusión de los descubrimientos para el común de los mortales --caso específico de esta exposición--, sino más bien lo contrario.

Aún así me da miedo pensar que haya que sacrificar la propiedad del patrimonio histórico-artístico, que como siempre se ha repetido «es patrimonio de todos», para evitar que le alcance la ruina, la desidia y finalmente el olvido. En el caso concreto de la arqueología, hasta el momento la administración pública se había reservado la propiedad de las piezas y los yacimientos, pero qué pasaría si al igual que la gestión de las excavaciones y la elaboración de informes, se cedieran a empresas privadas. ¿Dejarían de existir los aburridos museos tradicionales que todos conocemos para dar paso a exposiciones-espectáculo como ésta de las que os hablo? ¿Con qué criterios se seleccionarían las piezas y se montarían salas y vitrinas: científicos o económicos? ¿Quién velaría por qué algunas piezas, las más valiosas e importantes, no acabasen en manos de coleccionistas privados?

Quizá se trate de un nuevo concepto, o no sea más que una prolongación del mercantilismo propio de este mundo cada vez más globalizado; sin embargo, pase lo que pase, sea quien sea el titular, nunca podremos soportar que sean otros los que gestionen nuestra memoria.



La exposición «Tesoros sumergidos de Egipto» se puede visitar hasta el 31 de diciembre en el Matadero de Legazpi (Madrid).
Abierto todos los días de 10’00 a 21’00 horas.
Entradas, en taquilla: 11 € (general), 9 € (reducida), 6 € (niños), 30 € (tarifa familiar). De lunes a viernes, promoción 2 x1 .

jueves, 11 de diciembre de 2008

De paseo por Bélgica II

El día 25 por la mañana nos dedicamos a visitar las instituciones europeas, motivo principal de este viaje. Desayunamos, como no podía ser menos, un tazón de chocolate con dulces también rellenos de chocolate… pero chocolate de verdad, no como el que te sirven en España, que como le echan vete a saber qué para espesarlo, acaba no sabiendo a nada.

A la salida del hotel, la torre del Ayuntamiento al fondo, construida en 1449 por Jan van Ruysbroeck.

Bruselas se despierta como cualquier otra ciudad europea: la gente corre para no perder el metro, los niños van en bicicleta al colegio, los comerciantes descargan las furgonetas…

Las famosas maisons de maître (casas de los maestros), viviendas de los antiguos artesanos que evidencian el pasado gremial de la ciudad.

Chapelle de la Madeleine. Esta pequeña iglesia se ubicaba en el lugar que ahora ocupa la Estación Central, pero a principios de la década de los cincuenta, se trasladó, piedra a piedra, algo más abajo para permitir la construcción de la estación art decó y un aparcamiento.

Galeries St-Hubert, la primera galería comercial de Europa y una de las más elegantes. Inauguradas en 1847 por Leopoldo I, el primer rey de Bélgica, fueron diseñadas en un estilo neorrenacentista por Jean-Pierre Cluysenaar. Comprende tres galerías: Galerie du Roi, Galerie de la Reine y Galerie des Princes, todas ellas cubiertas por una bóveda de vidrio. En ellas se concentran tiendas de lujo, cafés, restaurantes, un cine y un teatro.


El Parlamento Europeo cuenta con tres sedes: una permanente en Estrasburgo (Francia), donde se celebran una vez al mes las sesiones plenarias; el centro administrativo que se encuentra en Luxemburgo; y ésta, donde se desarrollan las reuniones del comité y los períodos ordinarios de sesiones. Se trata de un enorme complejo de acero y vidrio, y por su espectacularidad popularmente es conocido como caprice des dieux («el capricho de los dioses»).

Junto a la alegoría del euro, premonición de quizá este año (esta vez sí) me toque la lotería de Navidad.

Raro, ¿verdad?

¿A quién no le gustaría ser europarlamentario? No solo por sus sueldos y dietas millonarias, sino por esos sillones tan cómodos…

Edificio Justus Lipsius, sede del Consejo de la UE.

El edificio Berlaymont, cuartel general de la Comisión Europea. Durante la década de los noventa tuvo que ser desalojado y prácticamente desmontado entero para volver a construirlo de nuevo, ya que sus estructura contenía amianto en grandes proporciones, lo que suponía un grave riesgo para la salud de los miles de funcionarios europeos que trabajan allí.

Comimos en el restaurante del edificio de la Comisión, y por cierto, todo estaba para chuparse los dedos. Un motivo más para pensarse en preparar unas oposiciones para funcionario europeo. Después del almuerzo, nos recibieron en la Oficina de Extremadura en Bruselas; y acompañados de compatriotas, nos fuimos a tomar unas cervezas a la Grand Place y a cenar en el Chez Léon, uno de los restaurantes más típicos de Bruselas.



El Ayuntamiento (Hôtel de Ville) del siglo XV, impresionante demostración del poder civil. La torre mide 96 m de altura y está ligeramente torcida.

Detalle de la fachada del palacio de los duques de Brabante, conjunto neoclásico de raíz flamenca diseñado por Guillaume de Bruyn.

Edificios gremiales de la Grand Place. En el centro, la sede del sindicato de los cerveceros (brasseurs). A estos me afiliaba yo sin dudarlo…

La Maison du Roi, construida en 1536 y reformada en 1873. Fue la residencia de los monarcas españoles y actualmente acoge el Musée de la Ville, con pinturas del siglo XVI, tapices y los trajes del Manneken Pis. (Los adornos navideños me impedían hacer fotos panorámicas).


Estuvimos tomando unas cervezas en Le Roi d’Espagne, el bar más famoso de la Grand Place. El busto dorado que hay sobre la puerta representa a Saint Aubert, patrón de los panaderos, con lo que deducimos que este edificio fuese propiedad de dicho gremio.

En la tercera planta de Le Roi d’Espagne se encuentra este busto de Carlos II, el rey más subnormal de todos los que nos han caído en gracia a los españoles.


A la izquierda se encuentra Le Cornet, edificio de estilo flamenco italianizante, que fue la sede del gremio de los remeros (1697). Es muy conocido por su frontispicio, construido en forma de fragata del siglo XVII.


La Grand Place iluminada por la noche, con espectaculares juegos de luz y color.

Cenamos en el Chez Léon, uno de los restaurantes más típicos de Bruselas. No faltaron los famosos Moules-frites: mejillones al vapor en su jugo con cebolla y vino blanco, servidos con patatas fritas y mayonesa. Estaban muy buenos, pero prefiero los mejillones gallegos, mucho más gordos y con mejor color.

Resumen de nuestro viaje a Bruselas en la página web del Ayuntamiento de Cáceres.